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8. Basílica Menor de Santa Lucía

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Los Trabajos de Restauración del Templo de Santa Lucía de Timotes, permitieron a sus promotores: Presbítero Pablo Olivo León y Directivos de la Junta Pro-Templo, donde destacaron: José del Avila “Pepe” Olmos (+) Coordinador General; Karen Paredes de Rosario, Secretaria y Tesorera; Benito Rosario (+), Secretario de Relaciones Públicas; Gerardo Terán, Vocal; y Oswaldo Carrillo Roura, Presidente Honorario, analizar la posibilidad de solicitar ante las Autoridades del Vaticano la Elevación a la Categoría de Basílica Menor Santa Lucía de Timotes. Dicha propuesta fue planteada a Monseñor Baltazar Enrique “Cardenal” Porras Cardozo, Arzobispo Metropolitano de Mérida, quien acogió con gran alegría esta idea. Incluso realizó el anuncio público en la Solemnidad de Santa Lucía del 13 de diciembre de 2001. Desde entonces, el trabajo se orientó en dos grandes direcciones, siempre bajo la tutela del Padre Pablo Olivo León Uzcátegui. Por un lado, se continuó con la etapa final de la restauración y la exhortación permanente al pueblo católico a continuar colaborando en la cristalización de la obra y diligenciando ante los organismos públicos y privados los recursos necesarios para seguir adelante con el proyecto; y por otro lado, se inició el proceso que rige para estos casos, consignando diversidad de recaudos ante la Sagrada Congregación Romana de Ciudad Vaticano. Es decir, implicó preparar exigentes recaudos, cumplimiento de ciertas normas y adecuar los bienes de nuestra iglesia a las exigencias del Vaticano, concretamente ante la Sagrada Congregación del Culto Divino, Disciplina y Sacramento, quien revisó con rigurosidad todas las exigencias.

Nuestro Sacerdote Pablo Olivo León Uzcátegui, se entregó con fé y extraordinaria devoción a esta tarea. Para ello, no se cansó de animar a la feligresía, solicitando oraciones constantes. Igualmente, realizó los contactos necesarios para que nuestra aspiración se concretara. Aquí jugaron un gran papel el Arzobispo Baltazar E. Porras C. y Monseñor Leonardo Sandri, adscrito a una de las Secretarías del Estado Vaticano, en la Ciudad de Roma, en apoyo a las distintas diligencias del Padre Pablo Olivo León Uzcátegui. A quien suscribe este texto, le correspondió apoyar con la investigación histórica correspondiente que sustentó la solicitud oficial ante la Santa Sede, humildemente entregué a tiempo este escrito bajo el título: De Capilla de Paja a Basílica Menor, los cuales fueron complementados con importantes gráficas del fotógrafo timotense Oscar Ramírez.

El Primer fruto de este arduo trabajo fue la designación de Santuario Diocesano de Santa Lucía, paso previo a su elevación a Basílica, concedido por el Arzobispado merideño. Esta nueva categoría permitió la realización de importantes jornadas que contaron con la presencia de las Autoridades eclesiásticas, Municipales y nuestro pueblo en general. Así el día 25 de agosto del año 2002, se procedió a la designación Solemne como Santuario Diocesano de Santa Lucía, por intermedio del Arzobispo Metropolitano de Mérida Monseñor Dr. Baltazar E. Porras C., quien hizo público el Decreto Oficial aprobado por la mayoría de miembros del Consejo Presbiteral Arquidiócesano. A esto se sumó el Acuerdo de la Municipalidad Mirandina, el cual fue aprobado en Sesión Ordinaria de la Ilustre Cámara Municipal y con el apoyo de todos los Concejales del momento. También resaltan los Discursos de rigor a cargo del Ciudadano Alcalde Ibraim Ramírez y la Bendición Solemne del propio Arzobispo, seguidamente se llevó a cabo la Celebración Eucarística, donde todo fue entusiasmo y devoción.

Más adelante, luego de cumplirse con todos los requisitos exigidos por las autoridades eclesiásticas de Roma: elaboración y colocación de las Imágenes de San Pedro y San Pablo, las cuales fueron donadas por el Sr.

Elpidio Rivas; Escudo Pontificio de Juan Pablo II, ya que durante su pontificado se logró la elevación de este Santuario a Basílica Menor, donado gentilmente por el Comité de Reliquia; Las Llaves y el Nombre de Basílica, destacados en el frontal, donado por las Hermanas Ana y Gregoria Rivas Ruz, se produce la aprobación de la solicitud hecha por nuestra iglesia. Su Santidad Juan Pablo II, concedió a esta tierra de Timotes, el 22 de octubre del año 2002, la gracia especial de elevar a Basílica Menor de Santa Lucía nuestro templo parroquial. Por tal, se designó la fecha: 13 de diciembre de 2002, para el acto solemne de elevación, el cual sería presidido por el Arzobispo Metropolitano Monseñor Baltazar Porras y las Autoridades Religiosas Venezolanas. Vale destacar que el cumplimiento de las diversas actividades programadas se vio interrumpido por el paro petrolero que sectores adversos al Gobierno Nacional Bolivariano, dirigido por el Presidente Hugo Rafael Chávez Frías, llevaron a cabo en esa fecha: finales del año 2002 e inicios del año 2003. Las autoridades religiosas, por encargo del Presbítero Pablo Olivo León Uzcátegui, continuaron la animación a la feligresía y no fue hasta mayo de ese año 2003, cuando se cumplió solemnemente con el acto solemne y público de Elevación a Basílica Menor de Santa Lucía del Templo en cuestión.

La sociedad cristiana de Timotes, se vistió de gala y celebró la fiesta. Después de esperar algunos meses, vio cristalizada su aspiración: Consagración y Elevación a Basílica Menor del Santuario Diocesano de Santa Lucía.

Las motivaciones del Presbítero Licenciado Pablo Olivo León Uzcátegui, fueron constantes, lo que permitió que todos los sectores representativos se unieran para participar en el evento más importante de la historia local. Sus Autoridades Municipales apoyaron y se prepararon actividades de su competencia. Igualmente las autoridades civiles y militares del Municipio, tomaron sus medidas pertinentes en apoyo al desarrollo de los actos planificados. Los grupos de la iglesia, en una sola voz, unieron ideas y esfuerzos para concretar algunas acciones como: participación en la Sagrada Eucaristía, logística, ambientación de sitios públicos como Plazas y avenidas, publicidad del evento y otros como publicación del Folleto correspondiente titulado: “Basílica Santa Lucía de Timotes”. Los medios de comunicación local como: Radio Paraíso F. M. 100.7 y Televisora Timotes, con su personal abnegado, se encargaron de difundir con insistencia diversas actividades y transmitir informaciones adicionales relacionadas con el magno evento, destacando la acción de Radio Paraíso y su personal encabezado por el Profesor William Rondón, entonces Sub- director de la misma, como fue contribuir a la señalización pertinente bautizada como Ruta Basilical con sendos avisos publicitarios colocados en diversos puntos geográficos de la Ciudad de Timotes y sitios cercanos. En el mismo orden, las diligencias constantes del Guía Espiritual Presbítero Pablo Olivo León Uzcátegui, permitieron contar con un sinnúmero de Comisiones e invitados especiales, entre ellos: religiosos y seglares, que entusiasmados acudieron a la extraordinaria manifestación. Con beneplácito notamos el apoyo de los medios de comunicación foráneos, quienes difundieron informaciones y notas de prensa relacionadas con el evento, destacando los periodistas de Diario El Tiempo, Diario Los Andes, Radio Valera, Superior F. M. 88.3, Turismo, Ángel (Trujillo), Diario Frontera, Radio Occidente (Mérida), Diario Panorama de Maracaibo, y las televisoras nacionales Venevisión y RCTV.

Nuestro principal protagonista, el pueblo emprendedor y laborioso, movido por su vocación religiosa, apoyó de diversas formas y se preparó a su manera para testimoniar su compromiso cristiano y protagonizar el evento más trascendente de nuestra historia: Elevación a Basílica del Templo de Santa Lucía.

Al amanecer del día 23 de mayo del año 2003, comenzaron las manifestaciones de alegría del pueblo Timotense. En las comunidades empezaron con la quema de fuegos artificiales como muestras de alegría por la gracia de Dios concedida. En Timotes, las campanadas de la capilla y el retumbar de morteros, anunciaron las festividades. Radio Paraíso comenzó su programación especial con su equipo de locutores, comentaristas y periodistas. Mientras, nuestros anfitriones recibían a las distintas delegaciones invitadas.

En la Plaza Bolívar de Timotes, como desafiando las tímidas gotas de lluvia y el frío reinante en el ambiente, se reunieron los niños, adolescentes, docentes y representantes de todas las instituciones educativas a tributar en acto público su testimonio de alegría por la Basílica de Timotes. Dicho acto, coordinado por el Profesor William Rondón, contó con la participación de los estudiantes que ofrecieron canciones, palabras, poesías y otros, destacando la hermosa gracia de elevar a Basílica nuestra Iglesia, de allí que: “todos los niños / estamos contentos / porque será Basílica / nuestro templo”. Este acto se inició con los Honores a la Bandera Nacional, por estudiantes de instrucción pre- militar del Colegio “Nuestra Señora de la Esperanza”, Himno Nacional a cargo de todos los presentes, palabras de apertura por el Presbítero Pablo O. León U., Palabras del Alcalde Municipal, Acróstico a cargo de la Licenciada Rosario Montilla y una hermosa Poesía a la Basílica por una estudiante de la Unidad Educativa “Francisco de Paula Andrade”, luego se ofreció el baile “Gaita a Santa Lucía” por integrantes del Grupo “Renacer de Escuque”, dirigidos por la Docente Rosi Mayorca, en representación del Núcleo Escolar Rural Nº 196. Seguidamente participaron con sendas poesías a la Basílica, los Estudiantes Franklin Araujo (U.E. Agua Blanca), José y Nayda Abreu (U. E. Santa Cruz de Tafalléz), Nismary Villarreal (Colegio Nuestra Señora de la Esperanza), Yamile Gutierrez (U.E. El Alto de Mucuyupú), Maykel Rivera (U.E. Canónigo Uzcátegui) Anthony Araujo (Pre-escolar Filomena Ruiz de Rodríguez), Lissette Andrade y Lisbeth Parra (U.E.R.R.) cerrando con la entonación del Ave María por el Padre Pablo Olivo León Uzcátegui y la bendición a cargo del Padre Pedro Pablo Santiago, Hijo de este terruño.

Desde allí, los participantes se dirigieron a la sede de la Unidad Educativa “Filomena Ruiz de Rodríguez” donde se inauguró la Exposición de Carteleras alusivas al evento y donde participaron las instituciones educativas del Municipio. Dichas carteleras fueron una verdadera muestra de creatividad y arte con el tema de la Basílica como motivación, incluyendo poesías, versos, acrósticos y frases como complemento que realzaba la importante muestra.

El cielo timotense ofreció su resplandor, mientras los “voladores” con su retumbar anunciaban el júbilo del pueblo que se concentraba, en horas del mediodía, frente a la Plaza Bolívar para partir en caravana multicolor hacia el Alto Páramo, allá donde el frío, la neblina y el frailejón, hacen de este sitio un atractivo turístico importante y punto de encuentro de las principales actividades en la vida de los pueblos del páramo. Ya el blanqui-amarillo de las banderolas del Vaticano y el marrón y amarillo de las banderas de San Benito, engalanaban flameantes las plazas, casas, instituciones y avenidas de los pueblos, colocadas diligentemente por miembros de la Sociedad de San Benito y abnegados pobladores. Al cabo de algunas horas, la multitudinaria caravana se dirigió, entre música y muestras de alegría, al Páramo lejano, donde se alza majestuoso el Monumento a Bolívar, a más de 4.000 metros de altura, representado por un Cóndor bronceado que sostiene entre su pico y sus garras, la efigie de nuestro Libertador Simón Bolívar, obra del Escultor Colombiano Marcos León Mariño.

Llegada la caravana al Collado del Cóndor, los participantes encabezados por nuestro Párroco Pablo Olivo León Uzcátegui, Autoridades civiles y militares (Alcalde y Concejales del Municipio), Directivos de Sociedades religiosas y pueblo en general donde sobresalían las comparsas de San Benito, nos dispusimos a esperar la llegada del Clero merideño y la Sagrada Reliquia de Santa Lucía, Mártir de Siracusa. El frío páramo, con sus legiones de neblina y rocío, se hizo sentir como probando la osadía de los feligreses, quienes en clara demostración de fe católica y decisión, soportaron el mal tiempo hasta que apareció el automóvil donde venían las autoridades religiosas y la Sagrada Reliquia. En ese instante la alegría y júbilo alcanzaron su máxima expresión. En manos de Monseñor Baltazar Porras se mostró a los presentes la Reliquia y así corrió de mano en mano, entre autoridades civiles y religiosas, iniciándose el solemne regreso hacia la Ciudad de Timotes, con paradas en las Capillas del Páramo, a saber: Cruz Chiquita, El Rincón, La Venta, Chachopo, donde el pueblo tributó su homenaje, y finalmente Timotes, donde esperaba una multitudinaria concentración de feligreses que entusiasmados expresaron, de diversas formas, su alegría. Al son de los tambores y maracas, cuatros y violines, al ritmo de las danzas de San Benito, Vasallos, autoridades y pueblo fueron desplazándose con respeto y solemnidad indescriptible. La grandiosa procesión avanzó por la Avenida Bolívar, calle abajo, mientras las ventanas y alcobas mostraban la creatividad y religiosidad de nuestros paisanos, expresada en el arte y delicadeza de sus altares, adornados con banderolas de colores y flores perfumadas. El retumbar de los morteros y el repique de campanas, alborotaban los ánimos: todo era alegría y regocijo hasta llegar a la Plaza Bolívar de Timotes, donde se detuvo la multitud y las autoridades se dirigieron a la sede del Edificio Municipal, donde se realizó el Homenaje de la Municipalidad Mirandina.

Eran las ocho de la noche, cuando la Secretaria de Cámara T.S.U. Eriberta Gómez, apertura la Sesión Especial y Solemne, leyendo la agenda correspondiente. Acto seguido, el Alcalde Municipal designó a los Concejales Ramón Romero y Teódulo Villarreal para trasladar hasta el Presídium al Orador de Orden Monseñor Baltazar Porras, Arzobispo Metropolitano de Mérida. Seguidamente la Banda Municipal “Dionicio Dávila” entonó las Gloriosas Notas de nuestro Himno Nacional y el Alcalde ofreció el saludo de rigor a los Invitados Especiales, Autoridades y público presente, destacando el motivo de la Sesión como era unirse al trascendental acto de Elevación a Basílica del Santuario Diocesano de Santa Lucía, homenajeando de la mejor manera a quienes contribuyeron con sus esfuerzos para lograr tan digna categoría. De inmediato, la Secretaria del Cuerpo Edilicio, leyó el Acuerdo de Cámara Municipal, donde se resaltaba la motivación del evento. El histórico Acuerdo reza textualmente:

“Concejo Municipal Nº 03

El Concejo Municipal del Municipio Miranda del Estado Mérida, en uso de las atribuciones legales que le confieren la Ley Orgánica de Régimen Municipal y Ordenanzas Municipales.

CONSIDERANDO

Que el Papa Juan Pablo II a través de Decreto de fecha 22 de octubre del año 2002, emanado de la Sagrada Congregación Elevó a “Basílica Menor” nuestro Templo, siendo éste un acontecimiento que llena de alegría y gozo espiritual a toda la familia Mirandina, quienes nos unimos para celebrar, alabar y agradecer a Dios por esta Bendición.

CONSIDERANDO Que el día Viernes 23 de Mayo como antesala al acontecimiento religioso más significativo de nuestro Municipio, la colectividad timotense se honrará en recibir la Reliquia de nuestra Patrona Santa Lucía.

CONSIDERANDO Que el día Sábado 24 de Mayo será el Acto Oficial en una sobria y solemne ceremonia, en la que el Señor Arzobispo Metropolitano le Declarará Oficialmente “Basílica Menor” evento que es motivo de orgullo y satisfacción para la Municipalidad gracias al esfuerzo y lucha de personalidades que sienten el fervor religioso de los pobladores de este Municipio.

CONSIDERANDO

Que es deber de la Municipalidad Agradecer y Reconocer públicamente a las personas que de una u otra forma tomaron parte en alcanzar esta meta que nos coloca en un lugar muy especial ante Dios y ante el mundo.

ACUERDA

ARTICULO 1º Celebrar Sesión Solemne el día viernes 23 de Mayo de 2003, a las 5:00 horas de la tarde en el Salón de Sesiones de la Ilustre Cámara Municipal, para la cual el Cuerpo Edilicio designó como Orador de Orden al Excmo. Monseñor Baltazar Enrique Porras Cardozo, Arzobispo Metropolitano de la Arquidiócesis de la Ciudad de Mérida.

ARTICULO 2º Celebrar Vigilia de Oración de Acción de Gracias ante la Sagrada Reliquia de Santa Lucía y las Insignias Pontificias de la nueva Basílica Menor el día Viernes 23 de Mayo desde las 7:00 hasta las 12:00 de la noche con los miembros de la Ilustre Cámara Municipal.

ARTICULO 3º Se Declara Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Timotes al Pbro. Pablo Olivo León Uzcátegui.

ARTICULO 4º Declarar Día de Júbilo no laborable en el Municipio Miranda el día Sábado, 24 de Mayo de 2003 y colocar la Bandera Nacional y Bandera Pontificia los días 23 y 24 de Mayo, como signo de júbilo en el Municipio Miranda.

ARTICULO 5º Reconocer los Méritos de algunas personalidades que fueron pioneros en el logro de esta Obra:

• Excmo. Mons. Leonardo Sandri

• Pbro. Pablo Olivo León Uzcátegui

• Sr. José del Ávila Olmos

• Sr. José Benito Rosario

• Sra. Caren Paredes de Rosario

ARTICULO 6º Invitar a las Fuerzas Vivas del Municipio, Sociedades Religiosas y Pueblo en general para que con su presencia den mayor realce a tan importante solemnidad.

Dado, sellado y firmado, en el Salón donde celebra las Sesiones el Concejo Municipal, en la ciudad de Timotes a los veinte días del mes de Mayo del año dos mil tres. Años 193º de la Independencia y 144º de la Federación.

Ing. Ibraím Ramírez, Presidente · T.S.U. Eriberta Gómez B., Secretaria de Cámara Municipal

Alcaldía del Municipio Miranda, Timotes a los veintiún días del mes de Mayo de 2003. Años 193º de la Independencia y 144º de la Federación.

COMUNÍQUESE Y CUMPLASE.

Ing. Ibraín Ramírez, Alcalde”

Posteriormente, el Concejal Ramón Romero fue designado para leer la reseña Curricular del Orador de Orden, quien inmediatamente con el protocolo y trato merecido fue conducido hasta el estrado de los Oradores por los Concejales Licenciado Jesús María Espinoza Marín y T.S.U. José Olmos. Allí Monseñor Porras, en cumplimiento del compromiso asumido fue hilvanando, frase a frase, con la sabiduría de los filósofos y el conocimiento de los cronistas, un discurso centrado en tres aspectos fundamentales: la cotidianidad, la fraternidad de la feligresía y la fe católica que encajó con maestría para destacar el significativo logro de contar, en adelante, con la Basílica. Igualmente, se paseó por la historia para dejar definido lo que es una Basílica y echó mano a las vivencias para realzar los méritos de quienes lucharon por esta empresa, destacando el empeño de Monseñor Leonardo Sandri. Concluida la intervención de Monseñor, que fue transmitida en directo por la televisora de Timotes y Radio Paraíso, se procedió a entregar placas de reconocimiento a personajes destacados en esta obra: a Monseñor Leonardo Sandri por todo su apoyo; al Presbítero Pablo Olivo León Uzcátegui, por su empuje, constancia y diligencias, recibiendo el Título Meritorio de Ciudadano Ilustre de Timotes; a Monseñor Porras como Orador de Orden y como protagonista de este premio; a los señores José del Ávila “Pepe” Olmos, Benito Rosario y Karen de Rosario como miembros de la Junta Pro- Templo, los cuales dirigieron las diversas acciones que permitieron la recolección de fondos para concretar la Restauración del templo, entre los años 1998 y 2003. La Sesión Solemne continuó con palabras del Padre Pablo Olivo León Uzcátegui, quien agradeció el gesto de la Municipalidad Mirandina, su participación en este logro y el apoyo del pueblo, instituciones públicas y privadas en dicha empresa. Inmediatamente y acompañado por las Autoridades presentes, procedieron a la Apertura de las Cajas contentivas de las Insignias Basilicales, traídas desde la Santa Sede en la Ciudad de Roma, y las cuales permanecieron bajo Custodia Solemne de las Autoridades Municipales hasta el día siguiente destinado a la Consagración referida. Escuchadas las notas del Himno del Estado Mérida, bajo los acordes de la Banda Municipal “Dionicio Dávila”, el Burgomaestre Mirandino declaró concluida la Sesión y los asistentes se confundieron con sus autoridades intercambiando sonrisas, saludos, felicitaciones y amistad. La Sala de Sesiones continuó abierta al público, exhibiendo la Sagrada Reliquia de Santa Lucía, y las Insignias Basilicales. Acto seguido fue la visita de las autoridades e invitados especiales a la Unidad Educativa “Filomena Ruiz de Rodríguez” a la Exposición de Carteleras alusivas a la Basílica Timotense. Mientras, se ofrecía un exquisito brindis en las afueras de la Casa Parroquial. Allí el pueblo y sus autoridades, degustaron la exquisita mistela y el ponche andino, con un extraordinario fondo musical que dominaba el ambiente.

Pasadas las diez de la noche, en el estrado de Plaza Bolívar, con el frío venteado como testigo, nuestro pueblo disfrutó del Homenaje Cultural a nuestra Basílica, una especie de noche criolla convertida en sublime serenata donde dejaron su ofrenda musical los grupos locales: Los Primos de las Mesas de San José, Los Compadres de la Lajita bajo la dirección del Maestro Félix Andrade, Los Ángeles de San Isidro de El Salado, Grupo de Cuerdas Armonía Criolla, dirigidos por el Ingeniero del Arpa Ramón Ramírez, quienes entregaron sus composiciones a la Basílica de Santa Lucía, contando con la animación del Popular Jacinto Rivas. Pasada la media noche, los asistentes se despidieron y los espacios públicos fueron quedando vacíos, el pueblo recobró la tranquilidad para el descanso, en general nos dispusimos a esperar el grandioso día y en nuestra mente el recuerdo indescriptible de la extraordinaria manifestación de religiosidad popular mostrada por nuestro pueblo, sin distingos ni mezquindades.

Al amanecer del día 24 de mayo, cuando la Iglesia celebra a Santa María, Auxiliadora de los Cristianos, las campanas de la Capilla sonaron alegres y constantes, los “voladores” reventaban en el cielo de Timotes y las banderas del Vaticano flameaban en distintos puntos de la geografía local. Nuestro pueblo, sus Autoridades civiles, religiosas y militares, y unos cuantos invitados especiales, prepararon sus mejores galas para participar en la histórica jornada. En la Casa de habitación de la Familia Ruz Andrade, ubicada al final de la calle José María España, seleccionada por los Directivos de la Sociedad de Santa Lucía Hermanos Dalia Rosa y Américo Ruz Andrade, para iniciar los actos. Allí se concentraron los Niños y jóvenes Servidores del Altar “San Tarcisio”, los Ministros Instituidos y Seglares, Sacerdotes, Obispos y Arzobispo Metropolitano, Directivos de Sociedades Religiosas, Autoridades Civiles y militares, medios de comunicación y los integrantes de la Banda Municipal “Dionicio Dávila”, quienes alternaron sus melodías con la musicalidad ofrecida por la Banda Escuela “General Rafael Urdaneta” de Maracaibo, Estado Zulia, quienes con maestría ofrecieron sus movimientos y acordes musicales al pueblo congregado. La solemne procesión se dirigió desde la casa señalada, desplazándose por la Calle José María España y bajando por la Avenida Bolívar hasta la Plaza Central, donde se unió al séquito eclesial, la Sagrada Reliquia de Santa Lucía llevada en manos del Concejal Ramón Romero y las Insignias Basilicales trasladadas por los Concejales Licenciado Jesús María Espinoza Marín y José Olmos. Frente a la Basílica permanecía concentrado nuestro pueblo que ofreció sus aplausos al divisar tan ordenada procesión, los periodistas y representantes de medios de comunicación iniciaron su despliegue técnico para cubrir en vivo las incidencias del evento. Mientras más de un centenar de niños de la Unidad Educativa “Canónigo Uzcátegui” tributaban su homenaje a la Basílica, estaban con sus docentes como guías, agitando globos, bambalinas y banderas blancas-amarillas, con la alegría del escolar, en hermosa cadena humana que cercaba el trazado que recorría la procesión, destacando por su entusiasmo y organización. Al paso del cortejo, los niños ofrecieron sus gritos, sonrisas y emociones, a lo que Sacerdotes y Obispos respondían con gestos que bendecían la actitud jubilosa de los participantes. Ya todo estaba dispuesto, mientras sucedía el acto protocolar que estuvo marcado por las coreografías de la Banda Show, el momento contó con palabras del Alcalde Municipal y la Develación de la Placa en bronce, colocada en el frontal de la Basílica, la cual reza textualmente: “El Gobierno Municipal y Pueblo, dan gracias a Dios por la Elevación a Basílica Menor de nuestro Templo. Santuario Diocesano: 25 de agosto del 2002. Basílica Menor: 13 de Diciembre de 2002. Sumo Pontífice: Juan Pablo II, Arzobispo Metropolitano: Excmo. Dr. Baltazar Enrique Porras Cardozo, Obispo Auxiliar: Luis Alfonso Márquez, Párroco: Pablo Olivo León Uzcátegui. “Bendice Señor las Personas que han hecho posible esta obra”. Ing. Ibraím Ramírez Alcalde”, e inmediatamente la apertura oficial de las Puertas de la Basílica por Monseñor Porras, justo en ese momento los escolares soltaron sus globos blancos y amarillos hacia el cielo, lo cual se convirtió en una especie de oración tributada al Altísimo en testimonio del agradecimiento colectivo. La procesión avanzó hacia el interior del recinto, el cual lucía espectacularmente decorado con sus arreglos florales, su luminosidad, su colorido y las voces de los Grupos religiosos que unidos en un solo Coro marcaron la solemnidad. Todo lucía perfectamente organizado: las Autoridades Eclesiásticas ocuparon el Ara Sagrada, los Sacerdotes, Ministros y Servidores del Altar ocuparon los primeros puestos, seguían los invitados especiales, autoridades civiles y militares en la Capilla principal del ala derecha, los coros al lado izquierdo y los espacios restantes los ocupó nuestro pueblo, incluso las afueras de la Basílica y sus adyacencias estaban repletas: Timotes se volcó a participar en este acontecimiento.

Con los rituales del caso y la más extraordinaria solemnidad, Monseñor Porras, Arzobispo Metropolitano, inició la sagrada eucaristía de Consagración y Elevación a Basílica. Le secundaban en el Altar Mayor Monseñor William Delgado, Monseñor Núñez, Monseñor Sotero Valero (+), Sacerdotes Timotenses como Pedro Pablo Santiago, Gildardo Villarreal e Iván Pineda. La homilía estuvo a cargo del propio Monseñor quien destacó diversos aspectos sobre el compromiso de ser Basílica y anunció al Presbítero Pablo Olivo León Uzcátegui como Primer Rector de la misma. Ya en la última parte de la sagrada eucaristía, se procedió a entregar los reconocimientos correspondientes: Ofrendas a Monseñor, Placas de reconocimiento y otros que el pueblo, a través de los Directivos de Sociedades Religiosas, ofrecieron con respeto y como testimonio de gratitud a quienes participaron en esta magna obra. El Padre Pablo Olivo León Uzcátegui, dirigió palabras emocionadas de agradecimiento público a Dios, a sus superiores y a todos quienes de alguna manera contribuyeron para lograr la Basílica Menor de Timotes.

Al final Monseñor Porras, en gesto de humildad, invitó a los demás Obispos co-celebrantes a bendecir en una sola voz al pueblo congregado, derramando su santa bendición a los feligreses que respetuosos daban gracias a Dios por la histórica jornada. En el mismo orden en que entraron, los religiosos se retiraron, saludando al pueblo, hacia la Casa Parroquial. Mientras, los tambores de San Benito y sus danzantes, coparon el escenario, ofreciendo sus danzas al son de las maracas y el cuatro. Inmediatamente, se inició la Solemne Procesión, con las melodías de la Banda Municipal “Dionicio Dávila”, las campanas repicando y el sonar de “morteros” en el cielo. La concurrida procesión recorrió las calles y avenidas de Timotes, exhibiéndose a nuestros pobladores y visitantes la Sagrada y Auténtica Reliquia de Santa Lucía, acompañada por las imágenes veneradas de San Benito, Santa Lucía y San Isidro, en medio de manifestaciones de alegría y recogimiento. Concluida la procesión se dieron por cumplidos los actos solemnes de Elevación a Basílica Menor de Santa Lucía de Timotes, los cuales han sido detallados con objetividad para guardarlos como recuerdo en las páginas de la historia local para la gloria de Dios, el conocimiento de las generaciones venideras y la exaltación religiosa de nuestro gentilicio.

Es así como cada 24 de mayo, Timotes y su feligresía celebran por todo lo alto, el Aniversario de la Elevación y Consagración de la Basílica Menor de Santa Lucía de Timotes y nosotros: Hijos y Amigos de Timotes, nos llenamos de orgullo, al conocer nuestras raíces y protagonizar la evolución de Capilla de Paja a Basílica Menor de Santa Lucía.

Jesús María Espinoza Marín · De capilla de paja a Basílica Menor