ParameríasEl páramo, lo más bello de Venezuela

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Cronicario Cultural · 7Alerta

Ecocidio o daño ambiental consumado

Quema de frailejones, anillado de árboles y expansión agrícola por encima de los 3.500 metros en Mesa Alta II. El cronista denuncia el daño consumado y reclama que el caso no termine en impunidad.

Jesús María Espinoza MarínCronista Oficial del Municipio Miranda

Ladera de páramo desmontada en Mesa Alta II, con la comisión recorriendo el terreno arrasado.
Ladera de páramo desmontada en Mesa Alta II, con la comisión recorriendo el terreno arrasado.

Escuchar la crónicaNarración sintetizada, es-VE · 5:38

A propósito de los efectos del cambio climático y de nuestra defensa permanente del ecosistema andino parameño, debemos recordar que por amor a estos espacios mágicos y sagrados, estamos obligados a cuidar su frágil ecosistema.

Hay que insistir, por todos los medios, en exhortar a nuestros paisanos para crear conciencia ecológica, por lo que debemos decirle No a las siembras agrícolas por encima de los metros permitidos, es decir, No a la expansión de la frontera agrícola en espacios claves; no debemos lanzar basura en los páramos, NO contamines; ni destruyas los frailejones, recuerda que son los productores del agua y crecen un centímetro por año; no dañes los humedales, necesitamos el agua para las generaciones del futuro; recuerda cuidar la trucha andina, que se multiplique por ríos, quebradas y lagunas, no pesques fuera de temporada y cumple la normativa establecida. El páramo es lo más bello de Venezuela, cuidemos nuestro páramo.

Pero la realidad muestra la escasa importancia que muchos dan a estos mensajes. Los permisos vienen de los organismos competentes y las acciones se quedan en el mero discurso. Las temperaturas promedio anual, en el último año y lo que va de 2026, se ubican entre 20 y 22 °C, cuando lo normal era 15,5 °C o 16 °C; sin duda la tala indiscriminada incide en estos cambios.

Muchos lugareños nos advierten del daño al medio ambiente y, cuando se acciona, ya es tarde: cortaron los árboles, destruyeron grandes extensiones de frailejones y tomaron aguas sin pensar en las consecuencias. Es, en el fondo, la sobrevivencia del más fuerte económicamente.

Este fin de semana, primero del mes de septiembre de 2026, quedamos estupefactos por el ecocidio denunciado por funcionarios de la alcaldía del Municipio Miranda, Estado Bolivariano de Mérida. Acompañados por la Fiscalía ambiental y funcionarios del SEBIN del Estado Mérida, comprobaron los daños al ambiente en jurisdicción del municipio e informaron a través de las redes sociales:

Miranda: fiscalizados por expansión agrícola ilegal, anillado de árboles y quema del frailejón. Puesto a la orden de fiscalía 23.

La gravedad del caso es que el daño está consumado. ¿Cómo garantizar que en esos espacios vuelva a crecer el frailejón? Si se impone la impunidad y no existen elementos suficientes para la aplicación de justicia, autoridades y pueblo resultarán burlados, y el objetivo de quienes lo hicieron se verá cumplido: suelos destruidos para labores agrícolas, violando todo el ordenamiento establecido.

El suceso ocurrió en jurisdicción de la parroquia capital Timotes, hacia el Este, en Mesa Alta II, afectando plantas de frailejones —grandes productores de agua que crecen un centímetro por año—, con tala de árboles y otros daños bajo investigación. Todo ello revela los instintos destructores de quienes solo piensan en beneficios económicos sin importar el daño al medio ambiente.

Entre los daños que no cesan:

  • Apertura de vías que destruyen vegetación a merced de los permisos.
  • Tomas de nacientes y quebradas por encima de los diques toma que alimentan los acueductos, con medidas exageradas respecto al aforo.
  • Destrucción por encima de los 3.500 msnm: tala y quema de árboles y frailejones para ampliar la frontera agrícola.
  • Talas en las riberas del río que, tarde o temprano, influyen en el aumento de la temperatura y la merma de las aguas.

Basta con mirar hacia las montañas del Municipio Miranda, de Timotes, para precisar los daños que no paran y aumentan en medio de la crisis ambiental y climática. La situación es clara: si incurrimos en delitos ambientales, está la Ley Penal del Ambiente y otros instrumentos legales para su aplicación.

Seguiremos en nuestro afán de repetir argumentos por la defensa del medio ambiente, en especial de nuestro hermoso páramo andino, con la realidad que nos recuerda el proverbio indígena:

Cuando el último árbol sea cortado, el último río envenenado, el último pez pescado, sólo entonces el hombre descubrirá que el dinero no se puede comer.

Cronología del caso

  1. 1 de septiembre de 2026

    Se detecta el daño

    Funcionarios de la alcaldía del Municipio Miranda denuncian un acto depredador en jurisdicción del municipio: quema de frailejones, anillado de árboles y expansión agrícola sobre cotas protegidas.

  2. Días siguientes

    Fiscalización en el sitio

    Una comisión con la Fiscalía ambiental y el SEBIN del Estado Mérida inspecciona Mesa Alta II y comprueba los daños.

  3. Tras la inspección

    A la orden de la Fiscalía 23

    Los responsables quedan puestos a la orden de la Fiscalía 23. El daño, sin embargo, ya está consumado.

Evidencias del ecocidio en Mesa Alta II

Imágenes de la inspección de principios de septiembre de 2026, difundidas por la Alcaldía del Municipio Miranda junto a la Fiscalía ambiental y el SEBIN. Gráficas cortesía de las redes sociales.

  • Suelo paramero humeando tras la quema, con viviendas y sembradíos al fondo.
    QuemaSuelo paramero humeando tras la quema, con viviendas y sembradíos al fondo.
  • Troncos anillados: se corta la corteza en un anillo completo y el árbol muere en pie, sin necesidad de talarlo.
    AnilladoTroncos anillados: se corta la corteza en un anillo completo y el árbol muere en pie, sin necesidad de talarlo.
  • Una funcionaria examina un frailejón sobreviviente entre los restos de vegetación arrasada.
    InspecciónUna funcionaria examina un frailejón sobreviviente entre los restos de vegetación arrasada.
  • Vehículos del SEBIN en el camino de acceso a la zona afectada.
    ComisiónVehículos del SEBIN en el camino de acceso a la zona afectada.

La crónica en video

Versión audiovisual de la crónica, en formato vertical para compartir. · 90 s

Para leer la crónica

Este apartado es contexto añadido por la edición del sitio. No forma parte del documento firmado por el cronista.

Por qué un frailejón no se repone

El frailejón (género Espeletia) es endémico de los Andes del norte. Sus hojas afelpadas interceptan la neblina y la liberan gota a gota hacia humedales, ríos y acuíferos que surten a las poblaciones y a la agricultura del piedemonte. Crece alrededor de un centímetro por año: un ejemplar de un metro puede rondar el siglo de vida. Quemar una extensión de frailejones no es talar un cultivo; es eliminar un sistema de captación de agua que tardó generaciones en formarse.

Un frailejón sano. Cada hoja afelpada funciona como una superficie de condensación.
Un frailejón sano. Cada hoja afelpada funciona como una superficie de condensación.

El páramo como paisaje cultural

El cronista llama al páramo «espacios mágicos y sagrados». En los Andes venezolanos las lagunas y las cumbres han sido durante siglos lugares de respeto y memoria —así aparecen en las propias leyendas que él recoge—, no tierra baldía disponible para la frontera agrícola.

Lámina del proverbio Cree con la que el cronista cierra su crónica.
Lámina del proverbio Cree con la que el cronista cierra su crónica.