Cronicario Cultural · 8Crónica
Escritor, poeta y cronista
El 08 de abril de 1939, nació en Timotes, el Escritor, Poeta y Cronista Honorario de Timotes Don Eduardo Villarreal Araujo.
Jesús María Espinoza MarínCronista Oficial del Municipio Miranda

El 08 de abril de 1939, nació en Timotes, el Escritor, Poeta y Cronista Honorario de Timotes Don Eduardo Villarreal Araujo. Lo que nos indica que arriba, felizmente, a 86 años de vida, gozando de los cuidados y atenciones de su familia, allá en la cálida Valencia, estado Carabobo: “En la actualidad vivo mi otoño en la urbe carabobeña. Aquí disfruto la afición por la lectura, la escritura y la meditación. Admiro con toda percepción las bondades de la patria chica adoptiva. Y visualizo al maravilloso Paraíso de mis querencias, le canto, lo describo, y lo rememoro” (Villarreal, 2019). Es Cronista Honorario de Timotes, desde el 12 de diciembre de 2023, título que la municipalidad realizará, en reconocimiento, a su gran obra histórico literaria que contribuye a la preservación de nuestra memoria histórica y a consolidar el perfil timotense. Como homenaje, en este nuevo aniversario de vida, hemos preparado este ápice de su producción intelectual, para honra de nuestras letras cordilleranas y para conocimiento de nuestros paisanos.
De su prodigiosa cosecha intelectual, tenemos: “Semblanza de un Contemporáneo”, donde volcó su afecto, admiración y creatividad para exaltar y legar una hermosa Biografía de Monseñor José Sótero Valero Ruz, uno de nuestros Prelados más ejemplares. Esta obra fue publicada por el Fondo Editorial Municipal, en el año 2005. Su obra cumbre, al decir de los entendidos, es el libro: “Ecos de Mucurujún”, un conjunto de crónicas del terruño, adornada con emblemáticas fotografías del Timotes legendario, publicado en el año 2008, por el mismo fondo editorial. En torno a dicho libro, escribió el Dr. Ramón Beltrán Espinoza Ramírez, su prologuista: “Este libro de Eduardo, bien documentado y mejor escrito, es una pieza invalorable no solo para los que nacimos, crecimos y hemos vivido en esa tierra prodigiosa y bella, sino para toda persona que aspire conocer a fondo y en detalle la nación Timotocuica, sus características, su lengua, sus costumbres, sus comidas y su siembras, y por supuesto sus padeceres e infortunios” (Espinoza Ramírez, 2005). Ambas obras, se convirtieron en textos obligados de consulta para la comprensión de nuestra historia local.
Como producción adicional tenemos los siguientes títulos: “El León y sus Cachorros” (historia novelada), “Nubes de Nácar” (poemas), “Marcos Pérez Jiménez” (biografía), “José Antonio Páez” (biografía), “Calabozos Presidenciales” (ensayo), “La Silla Presidencial” (ensayo), “La Sangre Derramada” (ensayo), “Más Allá del Horizonte” (poemas), y de reciente data, aún inéditos: “Sancho Graterol”, narración autobiográfica, donde señala que “La semblanza de Sancho Graterol, es para muchos el reflejo de sí mismo” y una bella obra inédita, titulada: “Timotes de Mis Afectos” que son, en sus propias palabras: “gratos recuerdos de nuestras vivencias en el Timotes de los años 40 y 50 del pasado siglo”. Esta obra, de lograrse su publicación, sería un grandioso regalo al cumpleañero.
Además, posee inédita su Biografía Gráfica, donde nos narra con su peculiar estilo, parte de sus andanzas en sus ocho décadas y más de prolífica existencia. Actualmente trabaja en una novela, de la cual no tenemos detalles, solo que será, según nos confiesa emocionado: “la joya de la corona” en su labor intelectual y creativa.
Su obra poética es amplia y expresiva, digna de compilar y publicar para descubrir la grandeza de sus sentimientos y la permanente comunión con la divina poesía. Particularmente, producto de la sincera y respetuosa amistad que hemos cultivado, me siento halagado con su prosa que intenta exaltar parte de mis aportes como Historiador y Cronista del terruño. Escribió: “qué más elevación intelectual puede tener quien anca la nave de romanticismo en un poemario. Con esa inclinación nació Jesús María Espinoza Marín”. Rematando: “”Tan pletórica y tan sazonada / oro fino en su quilates suma / cada estrofa crece como la espuma / hallándose a todo trance timotisada / de bellezas sin igual como ninguna” (Villarreal, 2010).
Honor y gloria al Cronista Honorario, quien se empeñó en hacernos conscientes de que “la emblemática sede de Santa Lucía! Hogar espiritual de todos los hijos de Timotes cuya única torre es icono regional y orgullo del gentilicio timotense. La simetría arquitectónica reclama con acendrado timotismo, la construcción de su segunda torre, para hermosear la fachada trunca de la basílica que ostenta su nombre glorioso” (Villarreal, 2012). Ayer nos dijo: “A pesar de 65 años de ausencia, mantengo permanente contacto con esa gente buena y generosa que allá lo engalanan, lo festejan y le hacen la historia cotidiana.
Vayan para todos mis lectores
el saludo fraterno y cordial,
y canten el nombre de Timotes
como el canto sonoro del turpial”.
Finalizamos reafirmando ese vínculo de amistad que nos distingue, siempre con nuestros mejores deseos por su bienestar, resaltando que es un personaje de fino humor y amenas conversaciones. De sus escritos, tomamos estas frases para cerrar esta nota:
“¡Oh! Timotes.
Te ofrendo, estas breves misceláneas. Ellas no son otra cosa sino la punta del iceberg de mis múltiples vivencias juveniles. Inéditas se han quedado otras, muchas que llenarían gruesas páginas en las crónicas de la cuarta y quinta década del siglo XX.
¡Dichoso ha de ser tu trajinar
Timotes de mis afectos,
cabalgando sin tregua sobre
el lomo de la quinta centuria!”
Eduardo Villarreal Araujo, 2019.
Felicidades Don Eduardo, mil bendiciones.
Las gráficas de la crónica

Tapa de «Ecos de Mucurujún. Crónica histórica», de Eduardo Villarreal Araujo, Colección de Autores Timotenses Nº 6, Timotes 2008. 
Tapa de «Semblanza de un Contemporáneo», biografía Nº 3 de Eduardo Villarreal Araujo, Colección de Autores Timotenses, Timotes 2005, con el retrato de un obispo. 
Tarjeta impresa «Santa Patrona de mi Pueblo» con el poema «Luz de mi sendero» y la imagen de Santa Lucía, firmada por Eduardo Villarreal Araujo en Valencia el 8 de diciembre de 2012. 
Dibujo de la basílica de Santa Lucía con DOS torres, con la leyenda «¡Emblemática sede de Santa Lucía! Hogar espiritual de todos los hijos de Timotes»: la segunda torre que Villarreal reclama para completar la fachada.
Sin crédito: esta crónica no declara la procedencia de sus gráficas