Cronicario Cultural · 3Crónica
El vals a «Timotes»
La historia del vals «A Timotes», de Enrique Ramírez y Gustavo Marquina, que Maruja de Ramírez y el conjunto Los Timotenses grabaron en 1967 para el Primer Retorno de los hijos y amigos de Timotes: una canción emblemática de la timoteñidad.
Jesús María Espinoza MarínCronista Oficial del Municipio Miranda

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13 de diciembre: Día de Santa Lucía, Patrona de Timotes; 406º Aniversario de la Fundación de Timotes como Pueblo de Doctrina, y Día de la Timoteñidad.
El vals a “Timotes”, es una de las canciones emblemáticas que todos debemos conocer e internalizar como esencia de la timoteñidad. Recordemos las páginas de la historia, cuando los días 16, 17 y 18 de diciembre del año 1967, se realizaron los actos del Primer Retorno de los hijos y amigos de Timotes. En aquella ocasión hubo actividades variadas y populares, donde el pueblo disfrutó, a la par de conocer una pléyade de timoteros ausentes y poder compartir con sus familiares que regresaron al terruño. Durante aquel Primer Retorno a Timotes, se realizaron actos folclóricos, eventos deportivos, actos institucionales, espectáculos populares y actos religiosos. Destacó la presentación y bautizó del disco a Timotes, con la participación de Maruja de Ramírez como vocalista, con el acompañamiento musical del Conjunto Los Timotenses, interpretando el vals “A Timotes” de los compositores Enrique Ramírez y Gustavo Marquina. Ese disco fue patrocinado por la Sociedad Amigos de Timotes, con sede en Caracas, se vendió como pan caliente y su venta sirvió para recaudar fondos para la organización y sus actividades.
Un fragmento, tomado de la hoja de presentación, decía para la historia:
“Timotes es tierra del arte, la cultura y el deporte, que han sido siempre ejemplo vivo del más puro padecer y del más acerado espíritu de combate.
Timotes es tierra de dos timotenses, quienes han querido brindarle a su tierra natal en el más delicado de los idiomas, el vals “Timotes” y el merengue “Cuando a Timotes Vuelva”. Este homenaje musical al noble pueblo de Timotes está auspiciado por la “Sociedad Amigos de Timotes”, con sede en Caracas en su afán de poner en alto el buen nombre de nuestro inolvidable terruño. Son muy agradables las composiciones de estos dos timotenses. Enrique Ramírez y Gustavo Marquina, interpretados maravillosamente por Maruja de Ramírez, quien a pesar de no ser de este pueblo presta su colaboración cantando con todo su cariño estas dos hermosas piezas, por lo cual se le ha apreciado como Hija Adoptiva de Timotes, acompañada magistralmente por el conjunto “Los Timotenses”. Todo ello como modesto obsequio, no son más que frutos emocionados de un hermoso caudal de la inspiración” (Hoja Suelta, 1967)
En esta nota, como recuerdo imperecedero, tributamos homenaje tanto a la intérprete, a los compositores de la canción, convertida en clásico musical, a los músicos ejecutantes como al pueblo que vivió y vibró con aquellas actividades, hace exactamente cincuenta y ocho años. Transcribimos para todos, amables lectores, la hermosa letra de la canción “A Timotes”, por el significado de sus versos, esperando sirvan de inspiración a los artistas de la nueva época para que se animen a montar su propia versión como regalo al terruño en sus cuatrocientos seis años de fundado y día de la Timoteñidad.
Timotes (vals)
I
Timotes: mi pueblito escondido,
terruño donde nací,
tus cerros no los olvido
y tus noches aún viven en mí. (Bis)Quién pudiera, Timotes querido,
en tu suelo volver a vivir,
ver reflejarse la luna en tu rio
y tu suave brisas de nuevos sentir.
(Bis)Recuerdo las horas tan felices
que en tu plaza solía pasar.
Así mi vida, feliz transcurría
y al evocarla se vuelven pesar.Siento la nostalgia de estar lejos de ti
y de tus calles donde nací,
Timotes bajo tu cielo,
bajo tu amparo quisiera morir. (Bis)
El legado musical del conjunto Los Timotenses, con vocalización de Maruja Ramírez, interpretando las letras de estos extraordinarios compositores que soñaron y sintieron su tierra, aportando para la posteridad, pertenece a los valores culturales que exaltamos como Timoteñidad, es decir, el amor que sentimos y expresamos por las cosas de Timotes. AN WO STIMOTS /YO SOY TIMOTES.
El terruño del vals, en imágenes
Gráficas del autor y cortesía de Todo en Timotes.

La torreLa torre de la iglesia de Timotes. 
Timotes de antañoTimotes de antaño, en pintura: una calle con la torre de la iglesia al fondo. 
Las casas viejasCasas de tejado rojo de la vieja Timotes, en pintura. 
Desde el aireEl pueblo desde el aire. Cortesía de Todo en Timotes. 
La plazaLa plaza de Timotes, donde el vals recuerda haber pasado «las horas tan felices». 
El ríoEl río, a su paso por Timotes.