Cronicario Cultural · 3Crónica
Jesús Manuel Suescum: el escultor del páramo
El páramo es nuestra geografía física y espiritual.
Jesús María Espinoza MarínCronista Oficial del Municipio Miranda

“Del frailejón la resinosa espada a lo lejos del páramo espejea, y la gramínea tímida bordea el repechón de la colina airada”. (El Páramo de José Domingo Tejera)
El páramo es nuestra geografía física y espiritual. Es el espacio geográfico donde convivieron nuestros ancestros, especialmente nuestros padres y abuelos, sin duda, los mismos lugares que habitamos con osadía. Allí están las lagunas encantadas y las nacientes de agua con que regamos los sembradíos y con la que nos alimentamos. Allí están las altas cordilleras, los picachos más imponentes y nuestras nieves eternas. Es el territorio del cóndor, el águila y Los copetones. Es el imperio donde domina absolutamente el frailejón, cuya especie de mayor abundancia es la Asteracia Coespeletia Timotensis. Es nuestra tierra de neblinas y vientos fríos, de nevadas y granizadas constantes, de inmensidad de rocas con formas indescriptibles: “vistosos campanarios / el páramo en las tardes alardea / o nos lleva a la idea / de estar frente a cansados dromedarios” (Ernesto Jérez Valero), cuya belleza hace de estos espacios, lugares extraordinariamente llenos de gracia y prodigio. Ah, el Páramo también es el lugar de Los Encantos donde dominan los Dioses Arco y Arca, los cuales están cargados de misterio. Es la cuna de la mitología indígena, la que nos legaron por tradición oral, generaciones pasadas. El Páramo es lo mas extraordinario de la geografía Venezolana que tiene su cúspide en el collado del Cóndor y se extiende hacia los cuatro puntos cardinales, allá donde destacan las altas cordilleras con sus “Bellezas Escondidas”, justamente en las entrañas mismas de estas tierras prodigiosas. De ahí, de esos espacios prodigiosos, surgió un talentoso Artista Plástico que conocemos como Jesús Manuel “Manuelito” Suescum Quintero, a quien el páramo le entregó sus secretos y le legó sus valores integrales para enaltecerlo continuamente. De Mucuchíes, donde nació el 19 de junio de 1970, especificamente, del lugar del frío donde ha ido construyendo su obra como Servidor Público con una sensibilidad extraordinaria que percibimos en sus palabras como Poeta popular; con su talento genuino que percibimos como pintor y como escultor (Unidad de Artes Visuales de la Universidad de Los Andes, ULA), que se atrevió, en su momento (2001), a darle una imagen novedosa y espectacular que rompió con todos los moldes y esquemas predominantes, al Simón Bolívar pedestre de la Plaza principal de su tierra natal, cuando le “acomodó artísticamente con su talento de escultor” la ruana paramera al más grande personaje de la Libertad, el mismo que transitó estos espacios en 1813 cuando la gesta de la Campaña Admirable.
En mucuchíes hablan de su talento: los murales que exaltan la religiosidad popular en la veneración a San Benito y sus Vasallos y Trabuqueros, pinturas, tallas diversas y trabajos domésticos que engalan hogares e instituciones, sin sumar lo inédito y lo desconocido. Igualmente, en Mucurubá, destaca la escultura de la Virgen Inmaculada Concepción en la plazoleta correspondiente; en Mérida, hablan de su talento creativo la obra: La Conversación o Monumento a Don Tulio Fébres Cordero y Gabriel García Márquez (2008), simbolizando la hermandad histórica entre Colombia y Venezuela, ubicado en los espacios públicos del parque Albarregas. En la redoma de Los Chorros, estructuró el conjunto escultórico Los Estudiantes (2015); en Lagunillas, en la redoma de la Guazábara, está la estatua a la India Yohama (2016). Recientemente, su obra ondeó banderas con esculturas emblemáticas como: Dr. José Gregorio Hernández (2021), levantada en el parque Santuario de Ejido, con sus grandes dimensiones de mas de tres metros de altura y casi 300 kilogramos de peso; igualmente, diversidad de estatuas y bustos del Comandante Hugo Chávez, donde se impone la casi perfección en los trazados y vaciados de bronce o resinas, estrategicamente distribuidas en diversos espacios del país, esculpidos con la innegable vocación revolucionaria y su admiración por el líder de la revolución bolivariana.
En nuestra Ciudad de Timotes, capital del municipio Miranda, estado bolivariano de Mérida, las huellas de su obra escultórica, destaca en la imagen gigante del San Benito de Plaza Miranda, obra entregada en diciembre de 2022, la cual sufrió retrasos en su culminación por causas ajenas a su voluntad y hoy se levanta altiva como tributos a la devoción por el Santo Negro; y está pendiente la escultura del inolvidable ciclista Antonio Toño Uzcátegui, obra encargada por la municipalidad para eternizar al talentoso atleta conocido como El Cóndor de Los Andes.
Finalmente, es interesante recordar la pasión con que nos contaba sus proyectos escultóricos pendientes como es la construcción del Monumento más grande al Libertador, que será construído en Caracas, por encargo del Gobierno nacional, y sin duda que no imaginamos que estaba tras las huellas de Miranda, en la legendaria Rusia, la tierra de Catalina La Grande, quien le brindó refugio, afecto y apoyo al Precursor de la Independencia Don Sebastian Francisco de Miranda. Que en los últimos tiempos y en otras condiciones, lo recibió, lo albergó y le encargó la construcción de la estatua ecuestre del Libertador Simón Bolívar, inaugurado con solemnidad en Moscú, el miércoles 19 de julio de 2023, lo cual nos llena de orgullo y patriotismo al imaginar al talentoso escultor del Páramo como protagonista de ese acontecimiento en el país mas grande del mundo. Honor y gloria para Manuel Suescum, Maestro de la Escultura, apreciado amigo, militante consecuente, humilde siempre y artista creativo, quien escribe su nombre entre los personajes destacados del hermoso páramo andino.
Las gráficas de la crónica

Estatua de Bolívar pedestre con la ruana paramera echada sobre los hombros y la espada en la mano, el Bolívar de ruana que la crónica sitúa en la plaza de Mucuchíes. 
Conjunto escultórico de libros gigantes apilados, con una estudiante sentada en la base leyendo con la mano en el mentón. 
Estatua de José Gregorio Hernández con su bata blanca, sobre un pedestal con placa y rodeada de flores y cintas tricolores. 
Estatua ecuestre de Bolívar con el caballo encabritado, todavía con una escalera apoyada en el pedestal. 
Dos figuras de bronce conversan sentadas en un banco de parque. 
El escultor, con chaqueta tricolor, modela en barro una figura de hombre con gorra. 
La imagen de San Benito, con hábito y rosario, sobre su pedestal forrado de piedra y cercado con reja. 
El público fotografía con sus teléfonos la estatua ecuestre de Bolívar recién descubierta, entre árboles altos. 
Un hombre toma notas sentado al pie de la estatua ecuestre, con el andamio todavía montado. 
La firma grabada en la base de una escultura, junto al zapato de la figura: «Escultor Manuel Suescún», con la fecha de noviembre. 
El escultor, con chaqueta tricolor, modela la cabeza de un busto de barro. 
Cuatro hombres posan ante la estatua ecuestre de Bolívar, con el andamio aún en pie.
Gráficas: Cortesía de Jorge Paredes, de las redes sociales y del Cronista Oficial, según la crónica, que no precisa de quién es cada gráfica