4. Investidura prelaticia
1.055 palabras · 5 min de lectura
Sin duda que el acontecimiento de mayor significación tanto en la vida del Presbítero Buenaventura Vivas como en la historia de nuestra iglesia, fue su designación como Prelado Doméstico de su Santidad Pío XI, como premio a sus treinta y cinco años de entrega y servicio a la iglesia de Dios y su posterior Investidura Prelaticia en la Iglesia de Santa Lucía. En aquella ocasión nuestra Sociedad se vistió de fiesta, celebrando una fecha clásica en la Parroquia, pues los días 29 y 30 de abril del año 1926, el pueblo fue testigo de estos hechos trascendentales para la historia del terruño. Según las notas históricas: ese día sucedió la Investidura Prelaticia del Padre Buenaventura Vivas y la Consagración del Altar Mayor de Nuestra Iglesia. Para esto se desarrolló una amplia programación que comprendió Acto Cívico en la Sede del Poder Municipal, donde estuvieron en Capilla ardiente las Sagradas Reliquias de los Santos Mártires Vicente, Urbano y Filomena, custodiados por los religiosos asistentes y el pueblo. La Solemnidad continuó el 30 de abril con diversos oficios religiosos. En la mañana se ofició la Santa Misa y se procedió a la Consagración Solemne del Altar Mayor, realizada por el Excelentísimo Sr. Dr. Antonio Ramón Silva, Arzobispo de Mérida, quien luego de arreglado el nuevo altar que descansa sobre seis bellas columnillas de mármol jaspeado, cantó la hora Festia. El Secretario del Ilustre Prelado leyó públicamente el Breve Pontificio, para concluir con la solemne bendición de Monseñor Silva al traje prelaticio y vestir con sus manos a Monseñor Buenaventura Vivas, quien recibió los parabienes de los Prelados y del Clero presentes. Se realizaron dos lindas veladas, espléndidos banquetes, recepciones, valiosos obsequios ofrecidos por el pueblo a Monseñor Buenaventura Vivas, igualmente la administración de Sacramento de la Confirmación, ejercicios piadosos y múltiples discursos congratulatorios, en el marco de aquella histórica jornada, que además contó con la presencia del Arzobispo Primado de Caracas Monseñor Dr. Felipe Rincón González; Monseñor Estanislao Carrillo, Prelado Doméstico de Su Santidad y entonces Vicario de Trujillo. Además de la asistencia de 16 sacerdotes y dos seminaristas de distintos Estados del país. Este acontecimiento señaló el comienzo de una nueva etapa en la vida de Monseñor Buenaventura Vivas, quien continuó con su afán de conquistar el progreso para este pueblo.
Finalizamos esta sección, haciendo gala de la excelente crónica registrada en el Libro de Gobierno Parroquial, la cual dice textualmente:
“.. El día 29 de abril de mil novecientos veintiséis, a las once de la mañana hicieron su entrada a la Ciudad de Santa Lucía de Timotes, los Exmos. e Ylmos. Señores Doctor Antonio Ramón Silva, digno Arzobispo de Mérida, y Doctor Felipe Rincón González, Dmo. Arzobispo Primado de Caracas, quienes venían de sus respectivas sedes metropolitanas, a presidir los solemnes festejos organizados por el Venerable Señor Cura y Vicario de la solemne consagración del Altar Mayor de la S. Y. Parroquial, y la Ynvestidura (sic) de las Ynsignias (sic) correspondientes al Título Pontificio de Prelado Doméstico con que su Santidad Pío Undécimo … se dignó al referido señor Vicario, premiando de esta manera los treinta años de labores en la viña del Señor. A las nueve de la noche, del expresado día se iniciaron los actos litúrgicos ordenados por el pontifical, con la velación de las Reliquias de los Santos Mártires, las que se colocaron en el salón principal del Concejo Municipal dispuesto al efecto decentemente, contándose entre ellos Maitines y Laudes, y siendo custodiados por los muchos sacerdotes concurrentes en sumas de dos. A las ocho de la mañana del día treinta de abril, después de celebrada la Santa Misa en la cual repartió la Primera Comunión a mas de un centenar de niños de ambos sexos, el Exmo. e Ylmo. Señor Arzobispo Primado de Caracas, Doctor Felipe Rincón González, procedió a la Solemne ceremonia de Consagración del Ara Máxima, trazo de magnífico mármol labrado en las canteras de Carrara y adquirido por el Benemérito Señor Vicario. La imponente ceremonia, practicada con el solemne rito del pontifical Romano, terminó a las diez y media. En el Sepulcro fueron colocadas en adecuado relicario las reliquias de los Santos Mártires Vicente, Urbano y Filomena, juntamente con las datos prescritos por la liturgia, en pergamino, debiendo consignarse para grata memoria, que Monseñor Vivas que a fin de testimoniar su afecto a la parroquia, y de estrechar perpetuamente esta su fecha clásica a la fecha clásica de Timotes, aquellos datos se escribieron en un fragmento cercenado del pergamino que contiene el Breve de su Santidad. A continuación de la Consagración, y ya arreglado en nuevo altar que descansa sobre seis hermosas columnillas de mármol jaspeado… el Señor Arzobispo de Mérida Antonio Ramón Silva, cantó la hora de festia. Terminada que fue, el Exmo. Prelado Emeritense ordenó a su Secretario Pbro. Dr. José María Allegretti, la pública lectura del Breve Pontificio, en su idioma original y en su versión Castellana, concluida la cual, su Excelencia bendijo solemnemente el traje prelaticio, y con sus propias manos lo vistió a Monseñor Buenaventura Vivas, recibiendo este en seguida los parabienes de los dos prelados y del clero presente. Siguió la solemne función en la que ofició de pontifical el mismo prelado Arquidiócesano… Entre los Sacerdotes que acompañaron al Venerable Señor Cura y Vicario en esta memorable fiesta, se cuentan, Monseñor Estanislao Carrillo, Prelado Doméstico de S.S. y Vicario de Trujillo, el Secretario del Exmo. Señor Arzobispo de Mérida, Pbro. Dr. José María Allegretti, Pbro. Dr. Pedro Ysaías Nüñez, acompañante del Exmo. Señor Arzobispo de Caracas, los sres. Pbros. D.D. Heliodoro Núñez Vicario de Carache; Escolástico Duque, Vicario de Valera; Juan de la Rosa Zambrano, Cura de El Cobre, Estado Táchira; Rafael A. Torres Cornell, Provisor y Vicario General de la Diócesis de Carabobo; Manuel A. González Sánchez, Abelardo de Jesús, Jesús Jáuregui, Antonio y Camargo, Ernesto de J. Méndez, Curas Párrocos respectivamente de Monte Carmelo, Betijoque, San Lázaro, Pueblo Llano, Escuque y La Quebrada; Pbros. José María Graterol y Bartolomé Ocanto, Curas de la Chiquinquirá y Cuicas; Delfín Moncada y César Dávila, Tenientes de Cura de Trujillo y Valera, y los seminaristas Diácono Rafael Monsalve y Pedro Juárez, familiares del Exmo. Señor Arzobispo de Mérida. … Y para futura y perdurable memoria de tan notable suceso en la historia de Timotes, el Exmo. Arzobispo de Mérida, ha ordenado levantar esta acta…”