5. La torre de la iglesia
537 palabras · 3 min de lectura

Al paso del tiempo se notaba efectivamente el avance de la importante obra. Ya para finales del año 1929, se había concluido las siguientes obras: las decoraciones internas, acabados, detalles artísticos de la fachada, los arcos internos, las columnas, pasillos laterales, presbiterio y altar mayor, hermosa reliquia que descansa sobre seis columnillas de mármol jaspeado consagrado por el Ilustrísimo Dr. Arzobispo Antonio Ramón Silva, un 30 de abril de 1926. Podríamos afirmar que solo faltaba la terminación de la única torre levantada de acuerdo al proyecto arquitectónico original, ubicada en la parte derecha, faltando la construcción de una segunda torre, tal como estaba contemplado en el proyecto concebido y difundido. Debemos aclarar que para el año 1929, basándonos en las fotografías de Timotes que tomara Fernando Benet, un viajero e investigador, la iglesia mostraba su pequeña torre similar a la que existe en la iglesia de Chachopo. También se apreciaba la nueva torre en construcción al lado derecho. Apenas se iniciaba el primer cuerpo de dicha torre, y baste señalar una interesante noticia aparecida en las páginas de El Vigilante:
“Con verdadero placer hemos venido observando que la torre de nuestro templo ha ido avanzando hacia arriba, es decir que se ha ido trabajando con actividad; pues ya está terminado el segundo cuerpo y tienen hasta hoy una altura de 16 metros, gracias a la eficacia de Mons. Vivas; pero es necesario no escatimarle los recursos necesarios; el pueblo es católico y la obra es para el pueblo, que mas tarde será el primer edificio de lujo y ornato que ostentará la ciudad.
También tenemos conocimiento que el Ciudadano Ministro de Hacienda ha concedido exoneración de los derechos de aduana, para el reloj que se colocará en dicha torre, procedente de Europa”
Vemos entonces que faltaban varios años para concluir la hermosa torre de la derecha, puesto que la torre gemela del lado izquierdo jamás fue iniciada, estos argumentos derrumban la errada creencia de que nuestra iglesia tuvo dos torres similares, existen fotografías que lo demuestran. Por tal concluimos: solo existe la postal del proyecto arquitectónico, es decir, lo que sería la iglesia de Timotes, no existen fotografías de la iglesia con dos torres como en la actualidad, la confusión estriba en que para el año 1930 existía la vieja torrecilla de la izquierda, distinta a la actual, y la torre nueva en construcción, por lo que aún algunos vecinos hablan de dos torres en nuestra iglesia. Al tiempo, la vieja torre de la izquierda se desplomó, quedando solo la torre derecha, abrigándose la idea de que algún día se construyera una nueva torre en la parte derecha, aspiración que aún no ha sido cumplida.
Es meritorio destacar la labor ejemplar de Monseñor Buenaventura Vivas, en su afán incansable por lograr los recursos para terminar dicha obra. Igualmente las maniobras del Destacado Maestro “Chente” Torres, quien se encargó de cristalizar con sus manos tan hermoso proyecto arquitectónico a cambio de recibir una retribución monetaria que nunca llegó completa, quizás para lograr sobrevivir durante sus últimos días de vida. Es decir, le quedaron debiendo su trabajo de tantos años, aunque la historia local recuerda a ambos personajes, quienes ganaron la gloria y son exaltados permanentemente por nuestro gentilicio.