ParameríasEl páramo, lo más bello de Venezuela

← Ecos de MucurujúnCroniquería en fotos

Croniquería en fotos

2.142 palabras · 11 min de lectura

La cañada cerrada

Fotografía en color de un camino que baja en zigzag por una cañada entre montañas; en primer plano, una persona con ruana.

1559. Acontecimientos lejanos. Desde este sitio, el 25 de Mayo de aquel año, el Capitán Juan de Maldonado, bautizo esta preciosa cañada con el nombre de Valle de Corpus Cristi.

Cañada abajo entre la lejanía y los repliegues geográficos se acurrucan La Venta, Chachopo y Timotes.

La presente postal es impresionante y elocuente; la cañada guarnecida de montañas, la trasandina zigzagueante en medio de uberrimos barbechos y la vista que se nos va perdiendo allá donde la cresta de los paramos pareciera que se juntan con el cielo. El muchacho enrruanado esquivando el frío y dandole un toque humano al inmenso paronama que nos es familiar y muy querido.

La Restauradora II

Fotografía antigua de un grupo numeroso de hombres, de pie y sentados alrededor de una mesa con mantel.

Sentados: J.V.Gómez, Cipriano Castro y Joaquin Garrido De Pie: el Clan Gómez-Castro

1899. Acontecimientos anecdóticos, la foto en plena campaña. El 14 de junio Cipriano Castro, Juan Vicente Gómez y Eleazar López Contreras, entran en Timotes. Habían salido de la hacienda Bella Vista, cerca de Cucutá, el 23 de Mayo. Aquella madrugada, cruzaron el río Táchira sesenta hombres en titánica aventura y ávidos de gloria marchaban en pos del poder absoluto de Venezuela.

Habían librado acciones de armas en Tonono, Las Pilas, San Cristóbal, Cordero, El Zumbador y Tovar. El 13 de junio pernoctaron en Chachopo y el 14 pasaron por Timotes; y fueron a librar acciones de armas en Parapara, Nirgua y Tocuyito y entraron triunfantes en Caracas el 22 de Octubre, para entronizar la egemonía andina encarnada en los Presidentes Castro, Gómez, López y Medina.

Procesión de antaño

Fotografía antigua de una procesión: una multitud frente a una casa blanca de dos pisos.

1900. Imágenes de Timotes. Una procesión del Sagrado Corazón de Jesús, en las primeras décadas del novecientos. Observamos el piso de la calle Bolívar terraplenado. El local de la pesa contigua a la Casa de Gobierno, no había sido construido aún. El vestuario de las damas, a la ausanza antigua, la falda hasta el tobillo y la cabeza cubierta con largos velos, denotan la antigüedad de la foto.

La fachada trunca II

Fotografía antigua de la iglesia de Timotes con una sola torre levantada y la fachada inconclusa.

…Y FALTA UNA TORRE

1929. Imágenes de Timotes. A mediados de año se paralizaron los trabajos en el frontispicio de la iglesia quedando muchos detalles inconclusos. Los ventanales de la torre hallabanse escuetos; a simple vista se aprecian las escaleras de madera, torre arriba. Las agujadas en la pared semejan hoyos de viruela en la piel de la fachada. Falta por colocar la puerta izquierda y la torre del lado derecha está en suspenso…

El jardín de la plaza en completo abandono con un pinito en plena infancia y en la loma campea un fuerte verano.

Laguna trágica II

Laguna de Mucubají: el espejo de agua bajo un cielo con nubes, con frailejones en flor amarilla en primer plano.

1933. Reminiscencias de tiempos fabulosos. Laguna Grande fuente prolífica del caudaloso río Santo Domingo, Laguna Negra, Laguna Hermosa, Laguna de Pesares, Laguna de Mucubají entronizada en la cumbre del páramo del mismo nombre; bordeada de vívidos matices. Donde el ocre y el pardo de la serranía juegan con los grisáceos y amarillos frailejones; mientras el azul del agua con el azul del cielo armonizan en travieza gradación con la blancura de las nubes errantes; ofreciendo todo ello, un ambiente sublime, helado y solitario, con el aire enrarecido y el silencio eterno guarda toda la angustia y la tristeza de las cinco vidas que expiraron allí.

El camposanto

El nuevo cementerio de Timotes: un recinto amurallado en una ladera, con las montañas al fondo.

1936. Imágenes de Timotes. La grafica muestra una vista donde las palabras sobran. Es el cementerio de El Resguardo, el día de su inauguración. Vacío de túmulos y de cruces, ayuno de lápidas y de difuntos. Sobrio de duelo y presto a llenarse de luto.

Al fondo, tras la pared norte, se alza un largo saucedal y después un extenso y significativo panorama, lleno de campiñas alegres y vigorosas.

Al frente observamos, un vehiculo de los años 30, quizás el de Monseñor Vivas y una hilera de coterráneos; tal vez ahora ellos habiten subyacentes, dentro de esas blancas paredes.

La entrada al pueblo

Fotografía antigua de la calle de entrada al pueblo, con un camión de los años treinta en primer plano.

1939. Imágenes de Timotes. La mirada larga calle arriba, una visión lejana de la entrada al pueblo. Es la calle Bolívar desolada; un vehículo de la época estacionado en la bomba de gasolina del Sr. Leonidas Cols; sentado en el guardafango, cuando aún no había cumplido el primer año de edad, posa allí quien esto escribe.

Esta foto es tomada en Trujillito o Pie del Pueblo, como se decía; en contraposición al otro extremo que se denomina Cabecera del Pueblo o Pueblo Rosado.

Calle Bolívar

Fotografía antigua de una calle empedrada en pendiente, con casas de un piso y montañas al fondo.

1940. Imágenes de Timotes. Inconcluso y amplio el empedrado, presuroso anda un transeúnte y jóvenes están los pinos de la plaza; de frente, la casa de la familia Flores, donde se asoma parte del letrero que identificaba a la Farmacia Normal; Altiva se percibe la casona de Don Ramón Espinoza, donde se yergue el balcón añoso que pregona el ayer del pueblo, y allá arribota, está un vehículo estacionado frente a la casa de Doña Laura de Romero.

Carnaval del 45

Fotografía antigua de un carnaval: una reina con corona y su corte de damas y caballeros.

1945. Reminiscencias de tiempos fabulosos. En aquel carnaval, una deslumbrante carrosa recorrió sin precedentes las calles de Timotes; tripulada por princesa de encantos sin igual: Nohemí Uzcategui, Nelly Mazzei, Enna La Riva, Gloria Mazzei, Ernestina Corredor y Berta Jerez; unidas a los galanes Rafael Cols, José Araujo, Argenis Jerez, Noel Nava, Héctor Paredes y Gregorio Araujo conformaron el séquito insuperable de su majestad Rosa I. Todo el pueblo les vió pasar esparciendo en gran derroche belleza y simpatía por las calles de Timotes.

Oh, Rosa I, sesenta y dos años después, es Doña Rosa Corredor de Arellano, que va desafiando el tiempo y conjurando sortilegios para transformar en rosas las espinas y ofrecernos los frutos de su numen: Coplas a Chachopo, Memoria al Autor de sus Díaz, Fiel al Recuerdo, Acróstico a Don Chuy, Al Timotes de Antaño, Al Río Motatán, que no son otra cosa sino rosas fragantes de su rosal florido.

Oh, Rosa I.
Gran señora de las coplas.

Panorama hermoso

Vista panorámica en blanco y negro del pueblo en el valle, rodeado de montañas.

1950. Imágenes de Timotes. Esplendoroso y admirable panorama se contempla desde Mucumbás, magnifico punto de observación. Abriendo el paisaje vemos la fulgurante playa de Motatán, extendida como diría el poeta: En ancho cinturón de perlas.

La plaza Páez, las calles longitudinales y el grupo escolar se avistan con diáfana precisión; el cementerio viejo, la torre, los pinos de la plaza Bolívar y el cementerio nuevo se columbran intuitivamente.

Ornamentales campiñas exhiben Mijará, Mesa Cerrada y Mucuyupú. Y como telon de fondo esta la hermosura de la Sierra del Norte, donde se agigantan Las Mesas, Quindorá y el abra de Tafallez y allaá en lo mas alto se eleva el alto del kuika.

Qué postal ésta, donde se atisba con emoción infinita, mas que con los ojos físicos, con los ojos del alma, ese espacio mucurujunés cuna y edén de nosotros los timotenses.

El valle de Mucurujún

Vista en blanco y negro del valle, con casas en primer plano y las montañas al fondo.

1953. Imágenes de Timotes. Allí esta el valle donde se anida el casco urbano de Timotes; en cuyo centro palpita la plaza Bolívar arbolada. Y arriba está Mucumbás revestido de cementeras. Vemos toda la extensión Sureste con el deslumbre de los repliegues geográficos escarpados y macizos elevándose hacia las cumbres parameras.

Autoridades locales

Fotografía antigua de un grupo de hombres de traje sentados en fila.

1952. Reminiscencias de tiempos fabulosos. En la foto aparecen las autoridades locales del Timotes de aquel entonces:

Eleuterio Villarreal Juez del Dtto. Miranda
Augusto Febres Cordero Prefecto del Dtto. Miranda
Dr. Raúl Arellano Moreno Médico Residente
José R. Corredor Tancredi Coordinador de la Gobernación
Quevedo Araujo Presidente del Consejo Municipal

En los inicios de la década de los años cincuenta, programaron para Timotes, un conjunto de obras importantes. Fue Don Ramón Corredor Tancredi el comisionado de los Gobernadores Alberto Paoli Chalbaud y Vicente Talamo para coordinar con las autoridades locales todo lo concerniente a la ejecución del acueducto, el parque infantil, el grupo escolar, la pavimentación de la calle Bolívar, la adquisición de la camioneta para la policía, la restauración del Hospital Rafael Rangel, el equipamiento de la maternidad, la medición para la cartografía nacional, el tendido de la nueva red de telecomunicaciones, la culminación de la variante La Raya Timotes, el puente colgante sobre el Motatán para unir a Punta Brava con el otro lado; un proyecto de cincuenta viviendas a construirse en (El Hoyito) finca de Don Pablo Méndez, espacio comprendido entre El Uvitón y el cementerio. De estas doce obras, quedaron sin ejecución: 1º el puente colgante, sus inmensas guayas permanecieron abandonadas por muchos años a lo largo de la calle Guaicaipuro, quizás la decidea o la incuria de funcionarios claves en el alto gobierno dejaron sin efecto ésta necesaria e importante obra. 2º El proyecto de las viviendas corrió la misma suerte.

Sancocho de pica tierra

Fotografía antigua de varios jóvenes comiendo alrededor de una mesa.

1957. Reminiscencias de tiempos fabulosos. Momentos de franca camaradería vividos en madrugadas de parranda. Recostado a la puerta, el entonces bachiller Beltrán Espinoza; en torno a la mesa Eduardo Villarreal, a su izquierda un comensal invitado, al extremo Humberto Villarreal; de pie otro invitado que servia el banquete.

La foto, captó solamente a cinco – éramos más – los entusiastas, consuetudinarios y amantes a la bohemia en los felices días de la adolescencia. Es de hacer notar que la mesita donde comíamos fue prenda muy estimada para Doña Matilde.

Recordar es vivir y cuando los recuerdos aunque sean fugaces y anden de parranda, en paraduras de niños o en lances furtivos, entonces recobramos en el alma la alegría de vivir.

Mitin trascendente

Fotografía antigua de un mitin: un hombre de lentes y traje en una tribuna, rodeado de gente.

1958. Reminiscencias de tiempos fabulosos. Primer mitin en la era democrática. Una multitud colmo la plaza Bolívar, para darle fervorosa bienvenida al Doctor Domingo Alberto Rangel, mentor de las huestes de izquierda, entre quienes me incluyo.

En la foto aparecemos en la tribuna: Emiro Villarreal Araujo, Mercedes Montilla y Eduardo Villarreal Araujo, rodeando al tovareño de principios y valores, paradigma de la juventud revolucionaria en Venezuela y en América Latina. A los 23 años de edad Secretario General de A D en Caracas, luego dirigente nacional de aquel partido; intelectual de alto vuelo, catedrático de la U L A y de la U C V, abogado, escritor, la cárcel, el exilio, la resistencia y la tribuna lo convierten en un venezolano excepcional. Ha sido el mejor orador que hemos tenido en nuestra historia.

Hoy a la edad de ochenta y cuatro años y a pesar de la enfermedad de parkinson continúa dando batalla con su incansable y aquilatada pluma. Ha publicado más dieciséis mil artículos, quince mil reportajes y más de setenta libros. La honestidad y la ética han sido el norte de su vida intensa y fructífera.

Los giros de San Benito

Fotografía antigua de un hombre de lentes rodeado por danzantes con tocados de flores.

1959. Reminiscencia de tiempos fabulosos. Los Giros de San Benito de Timotes, de tradición por excelencia popular y folklórica en la región. En la foto aparecen los giros: Silverio Ocanto, Julio Franco, Pio Franco y Jesús Omar González constantes devotos del Santo Negro; también se nota el rostro de Angela Villarreal, todos rodeando al Presidente Betancourt, en una de esas visitas a Los Andes, que solía dar en giras presidenciales y poso en Timotes, donde la cámara recogió el instante en que le rendían pleitesía.

En Febrero de 1948 también los giros, rindieron honores a Don Rómulo Gallegos. Fue cuando los giros de Timotes se fueron para Caracas, en el autobús de Totoño Bermúdez conducido por Clemente Espinoza, llevando como colector a Hugo Araujo. Y danzaron los giros de Timotes en el Nuevo Circo de Caracas, el día de la toma de posesión presidencial del celebre novelista.

La calle Miranda

Fotografía en color de una calle recta con casas de fachadas blancas y la torre de la iglesia al fondo.

1960. Imágenes de Timotes. Toldado el mediodía cuando el fotógrafo capto un rasgo de la calle Miranda; asfaltada, limpia y colorida; flanqueada de casas familiares a la vista y al afecto; transeúntes y vehículos modernos en constante ir y venir; y la torre como si quisiera estirarse para sobresalir a la altura de la montaña y alcanzar la bóveda celeste.

El reto de la torre

Grabado en blanco y negro de la fachada de la iglesia de Timotes, con sus dos torres.

2007.Exhortación a los coterráneos de buena voluntad. Este elegante dibujo nos muestra como deberá lucir la fachada de nuestra hermosa basílica cuando se edifique la torre que le dará la asimetría arquitectónica completa, que tanto anhelamos los hijos de esta tierra.

Timotenses, hace setenta y ocho años quedó trunca la casa de Santa Lucía, por cuanto en su frontispicio falta una torre. Es necesario redimir el afán incansable, el espíritu emprendedor y la abnegación de Monseñor Vivas, para legarle al recinto santo la torre aludida.

Nadie mejor que los cofrades que año a año, con mucho ahínco y esfuerzo y con la cooperación de todos prodigan rumbosa festividad y celebran con creciente fervor, el día de su santo devoto. A ellos exhortamos para que se ubiquen en la vanguardia de los promotores que propulsen con el ahínco que les caracteriza: con sus ideas, sus esfuerzos, sus aportes, y así erigir en bella obra tangible, La Torre Inconclusa.

Y así la elegante fachada algún día estará completa y flamante para orgullo de los hijos de Timotes y para gloria de Santa Lucía.

Eduardo Villarreal Araujo · Ecos de Mucurujún