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Desde mi casa: apertura

383 palabras · 2 min de lectura

DESDE MI CASA

Inician su recorrido mis letras inquietas, repletas de inspiración, alegría y colores. Salen entusiasmadas y galantes a encontrarse con la musada que no es otra cosa que la misma suma de las musas clásicas y las musas criollas, que regias de alegría y encanto están resueltas a ofrecer, con su lenguaje sublime y claro, afirmaciones o confidencias, referentes a: Zaraza como sitio geográfico y humanizado; un Pueblo Rosado patrimonial y poético que nos envuelve; testimonios fundacionales de La Comparsa de Negros “Hugo Ramón Becerra”, su famosa Negrería y el Significado de la Comparsa como esencia folclórica de esta tierra andina; evocaciones de Nuestro Rio Padre, grandioso y mitológico en invierno, mermado y meditabundo en verano pero determinante para nuestra vida. Grandioso Motatán, es la poesía que ofrendamos; contiene algo sobre Los Compas y El Otro Lado como testimonios de la familiaridad andina y sus parajes con historia; La Capilla de San Benito (hoy santuario) y Plaza Miranda, verdaderos monumentos de religiosidad popular e historia pueblerina de hoy y de siempre; un canto a los Canapiales que también son parte de nuestra cotidianidad inocultable; la Casa de Los Villarreal, en su afán de reflejar las añoranzas de una familia de la época y el cúmulo de recuerdos que aún gravitan en sus espacios que debemos conocer aunque sea en esta descripción; la reseña de la otrora Casa de Beneficencia Pública hoy convertida en Casa de Cultura con su Museo Arqueológico y la sonada lucha cultural del Grupo de Exploración Timotocuica por contar con un “Museo para Timotes”; una nota sobre La casona de Los Carrillo; algunos Espantos de Timotes, que causan temor en las noches oscuras y solitarias; y los benditos Sobrenombres o apodos que acertadamente en Timotes tienen su esencia.

En este recorrido inusual y divertido, nuestra creatividad, nos ofrece sentimientos e inspiración para comprender lo nuestro y valorar lo que somos. Vamos entonces, mis admirados lectores, junto a su amor y poesía, a hacer realidad el credo del poeta Aquiles Nazoa, cuando nos dijo: “creo en el amor y en el arte como las vías hacia el disfrute de la vida perdurable… creo en los poderes creadores del pueblo, creo en la poesía y en fin, creo en mí mismo, puesto que se que hay alguien que me ama”.

Jesús María «Chuma» Espinoza Marín · Desde mi casa a la plaza