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11. Sobrenombres

1.027 palabras · 5 min de lectura

I
Es común en esta tierra
cambiar el nombre de pila.
Esta costumbre qué encierra?
Pues alegrarnos la vida!
Aquí conviven El Mono
La Perra y hasta El Bachaco,
a uno le dicen Buey,
a otro lo nombran Sapo.
Nos deleitan al oído
cuando escuchamos: La Rana,
epa Cabra, Cerbatana,
y El Perro con su ladrido.
Fue famoso Pedro Trucha
y Pájaro El Peregrino
y hasta el catire Gallino
los jodedores ajuchan.
Y muchos quedamos mudos
cuando nombran a Zamuro,
a Lapa le gritan duro,
Tortuga no pasa embudo.
Jirafa sin ton ni son,
a una mujer La Tigra
y como en nada peligra
es muy común El Ratón.
Trompa e´Puerco recordado
junto a La Pulga y El Piojo,
y no olvidemos El Zorro
merodeando en el cercado.
Cambiando el sentido real
de animalitos por cosas:
me olvidaba de La Osa
antes de farandulear.
Aquí resuena Chuyina,
Pirulato y Saca-muerto,
a muchos le dicen: Tuerto,
hasta las lenguas más finas.
A las Josefas: Chepina,
a otra dama: La Gallina,
a las niñas llaman Chinas
y alguna vieja: Cochina.
A una familia entera
los nombran Cabeza de Hacha
mientras la hija de Nacha
le dicen Chepa Candela.
A los altos Palo de Agua,
al negrito Blancanieves
y hasta el sifrino se atreve
deletreando: Tran-ca-el-a-gua.
Tenemos Monito de Agua,
Culebra y Cerro-prendió,
y hasta Cabellolambío
que vino de Naguanagua.
No se moleste mi amigo
por apodos tan legítimos
que al pobre dicen Mendigo
y al enfermo Paralítico.
A Jesús le dicen Chui,
a Carmen Devoradora,
a Juanita Pecadora
y a un señor llaman Cocuy.
Quien tiene pálidas piernas
lo bautizan Pan Salao,
al de mal olor Pescao
y algunas chicas Las Tiernas.
Hay muchos Brujos sin duda,
a otro llaman ChinoMula
Lechuza, Vieja Barbuda
y hasta Momia y el Dra-cula.
Al chamo le dicen Flaco,
Muñeca a la más preciosa,
aunque otros la llaman Diosa
y al negro dicen Macaco.
Al que tiene: Morocota,
al trabajador: Esclavo,
al burlón le dicen: Chavo
y el chiquitín es Mascota.
Es famosa La Divina
por sus modales absurdos,
también tenemos los Zurdos,
Las Coquetas y Sifrinas.
Chivo Flaco y Mata e ´leche
se juntan con Desespero,
mientras Chiva con esmero
lo bautiza Mata e´leche.
A Luís le dicen Lombriz,
y Cachete al de la esquina,
al otro llaman Toquina
y a la muchacha Perdiz.
Este poema te exhorta
a descubrir más apodos,
tampoco nombramos todos
basta con Cholita Corta.
Juan Oreja y Cara e´vieja
son famosos en conversas
y no hay que hacerle más fuerza
Muñeco e´barro y La Fiera.
Por rápido Meteoro,
por su pierna Pata e´Croche
el Gordo cierra con broche
al nombrarle Pelo de Oro.
Entre La Tonta y Cachaco
hay diferencias de estilo,
el uno andaba con Chilo,
el otro andaba con Chaco.
Si le llaman La Petaca
todos sabemos quién es,
más si pronuncias el nombre
desconocen a La Ñapa.
El más popular es Pale
ajuntao con Pica Mono
Chino Lindo no se vale
de los lujos en su trono.
Peligro no es peligroso,
ni Shores Piches asomada
su vida desordenada
le dejó Pata Quemada.
En Timotes los apodos
con gracia y sinceridad
brotan hasta por los codos
pa toda la sociedad.
Y termino este poema
confesando que a mi casa
llegó una gente de afuera
según venían de Caracas:
por Favor el Licenciado
Jesús María Espinoza?
La muchacha de servicio
respondió muy afanosa,
mostrando la blanca espuma,
aquí vive es Mano Chuma,
pues pregunten más allá,
tengo mucho que lavar.
Ah! Sobrenombres benditos
son parte del gentilicio
y a quien bauticen chiquito
tendrá su apodo bonito.
II
Me cuentan que este poema
causó cierta simpatía,
debía incluir a Chema
y a la bizquita María.
Que no dejara por fuera
al que llaman cascarrabia,
ni a Tomasita La Sabia
con su palabra certera.
“Maracucho” al forastero
es común entre nosotros,
a un chamo le dicen Potro
mientras al paisa: Parcero.
Existen Taita y Poeta
aunque no sepa de letras,
varias muchachas las petras
y al bocón le dicen Jeta.
Está “La Catira” Elena
ejerciendo autoridad,
“Cafecero” y Calidad
y Valerio el de la antena.
En el barrio Guarapea
con su chisme permanente,
al Vicente llaman Chente
y hay el “ChivoQueMasMea”.
Por su habilidad: Culebra,
y por tranquilo: La Tonta,
hay uno que llaman Trompa
y otro por rayado: Cebra.
“Pendejo Niño” decían
a una Maestra muy seria,
Estrambótica de feria
y a Jesusita Alegría.
Taxista “ChicoPalao”,
ni “Pelo e´Clavo” se escapa,
a Carlos Llaman La Papa
y a Don Luis dicen Jalao.
Mano Ubencio es El Negrito
con ingenio permanente,
a un chamo lo llaman “Diente”
y a Cupertino “Compadrito”.
Papi, Tirufa y Chacal
son parientes entrañables
y la “Memi” por amable
la tienen que respetar.
Y no quisiera seguir
para no quedar endeudado,
disculpas al enfadado:
algo tenía que escribir!
Algunos incomprensibles
que desconozco, por cierto,
todo un repertorio abierto,
no apto para sensibles.
Ah! Sobrenombres curiosos
son parte del gentilicio
y a quien saquemos de quicio
su apodo le hará famoso!

Jesús María «Chuma» Espinoza Marín · Desde mi casa a la plaza