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5. El Potrerito

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Caserío El Potrerito es un importante paraje de la geografía Timotense, el cual figura en los registros históricos desde tiempos de la independencia, cuando sus predios impresionaban por las enormes piedras que caídas de las montañas, ocupaban sendos espacios haciendo encantadores aquellos lugares repletos de jumangues y guayabales. Además, servían como potreros para animales y siempre ha sido cruzado por un estrecho camino Real que comunica a Piñango y Palmira con Timotes, e importantes sectores del Nor-Oeste de Timotes con nuestra capital. Limita por el Norte con Quindorá y El Alto; por el Sur con El Salado; por el Este con Casa de Tejas; y por el Oeste con las altas Montañas de El Alto, allende Bailón, donde nacen las quebradas que nos surten de agua. El territorio actual de El Potrerito, incluyendo la finca de Don Felipe y Doña Aldona (actualmente propiedad de Isidro Montilla), posee una extensión aproximada de más de 40 Hectáreas, extendiéndose desde El Rincón hasta el Puente de Piedra, el cual marca nuestra jurisdicción. Figura en los registros históricos, que para los años de 1800, una de las primeras familias que se estableció en el lugar fue la Familia Araujo, cuyo jefe era Don Marcos Araujo, tío político de Francisca Sánchez de Vergara. Desde allí, a punta de trabajo y esfuerzo, levantó sus descendientes. A principios del siglo XX, los herederos de Don Marcos Araujo, optaron por vender algunas parcelas, tal como consta en los libros de registros que permanecen en el Registro Público Principal. Estas Familias de compradores son las que se establecieron consecutivamente en el sector y comenzaron a poblarlo. Entre ellas figuraron: familia Flores, familia Bustos y familia Araujo. También se cuentan entre los antiguos propietarios de tierras a Don Florencio Uzcátegui, quien compró sendas parcelas a trescientos bolívares y fue quien se dedicó a transformar la meseta El Potrerito donde sembraba maíz. También construyó una hermosa casa donde pasaba temporadas con su esposa Doña Isaura de Uzcategui, incluso nos cuenta Don Eduardo Villarreal Araujo que bautizó la finca como Palmarito. También figuraron los hermanos Regulo y Castor Rivas, quienes heredaron la parte alta de El Potrerito de su padre Don Alfredo Rivas. A mediados de siglo XX, allá por el año 1957, Don Florencio Uzcátegui, le vendió un lote de terreno a Don Felipe Echanis, descendiente de alemanes, quien fundó su finca “El Potrerito”, la cual progresivamente amplió sus espacios comprando otros lotes de terreno. Allí construyó una lujosa quinta que incluía jardines y laguna, algunas cabañas de piedra y excelentes parcelas para el cultivo de hortalizas, mejorando significativamente su propiedad. Y justamente fue Don Felipe, quien junto a su esposa Doña Aldona, mujer de origen Yugoslavo, comenzaron a luchar para lograr algunos beneficios importantes para su sector, entre ellos: la electrificación, la construcción del Puente de Piedra sobre la quebrada Las Adjuntas y la apertura de la vía desde la carretera trasandina a Casa de Teja y de Casa de Teja a El Potrerito. Esta importante vía se asfaltó en los años setenta. El Potrerito ha crecido considerablemente en los últimos tiempos, albergando, aproximadamente, unas 36 familias, para un aproximado de 133 habitantes, contando con algunos de los servicios básicos, entre ellos: Comité de Riego (fundado en 1983), el cual surte de agua para consumo humano y para riego de las tierras, a toda la comunidad. Sus habitantes reciben educación en la escuela de Casa de Tejas. Cuenta con una capilla bajo la advocación de San Isidro. Esta comunidad es netamente agrícola y produce unos cuantos rubros que se comercializan en los principales mercados a través de los despachadores de hortalizas.

Jesús María «Chuma» Espinoza Marín · Desde mi casa a la plaza