15. Retornos a Timotes
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El llamado Retorno a Timotes, no es más que el reencuentro fraternal de los hijos y amigos de este terruño, quienes coinciden en diversos espacios y fechas para compartir infinidad de actividades sociales, culturales, deportivas, recreativas, religiosas e institucionales, organizadas con anticipación, por un comité organizador, siempre con el apoyo rotundo de las autoridades municipales. Nuestra historia, ha dado cuenta de dos retornos, los cuales quedaron grabados en el corazón de los timoteros y que recogemos, en los siguientes términos, para exaltación de nuestro terruño.
Primer Retorno
Los días 16, 17 y 18 de diciembre del año 1967, se realizaron los actos del primer retorno de los hijos y amigos de Timotes. Aquella idea nació en la Sociedad Amigos de Timotes con sede en Caracas, apoyados por un grupo de representantes del pueblo. En esa ocasión, nos visitaron delegaciones de Caracas, donde venía la reina del retorno señorita Teresa Díaz. También vinieron de Valencia, Maracaibo, Valera, Mérida, El Vigía y otras poblaciones y ciudades de Venezuela. Se calculó más de 150 pueblos representados y más de 1000 paisanos que regresaron a su lar nativo y al reencuentro con sus raíces.
Las actividades se iniciaron, con una grandiosa caravana vehicular que partió desde la ciudad capital Caracas, pasando por Valencia, Barquisimeto y Valera, donde se unían los retornistas, hasta llegar a Timotes. En las estrechas avenidas de Timotes, se desarrolló, el gran desfile inaugural, con hermosas carrozas, adornadas con alegorías muy particulares, representando aspectos particulares de la región. Se realizó una interesante exposición de agricultura y manualidades, igualmente una exposición pictórica del artista plástico timotense Reggal Ocanto, quien expuso 25 obras, de su pintura abstracta, despertando interés y generando bellos elogios entre sus paisanos.
En el mismo orden, durante ese primer retorno, se realizaron actos folclóricos, eventos deportivos, espectáculos populares y actos religiosos. Destacó la presentación y bautizó del disco a Timotes, con la participación de Maruja Ramírez como vocalista, música del conjunto Los Timotenses, letra de dos canciones tituladas “A Timotes” y “Cuando a Timotes vuelva” de nuestros compositores Enrique Rivas y Gustavo Marquina. Este disco se vendió como pan caliente y su venta sirvió para recaudar fondos para la organización. Igualmente la corporación municipal, presidida por Alí Nava Montilla, procedió a la presentación y aprobación de la letra del primer himno del distrito Miranda, creación del Presbítero Jesús Ángel Sulbarán. También se presentó, aprobó e imprimió el escudo de armas de la ciudad de Timotes, obra de los Historiadores merideños Pedro Nicolás Tablante Garrido y Don Ramón Darío Suárez, quien desde entonces fue nombrado cronista municipal. Agregamos que en ese entonces, circuló el periódico RETORNO, dirigido por Ramón Díaz Suárez de la ciudad de Mérida.
Entre las personas que participaron activamente, en la organización de esos actos, estaba Antonio Dugarte, a quien le hicieron la siguiente jugada: el día de la fiesta de gala, no lo dejaban entrar al local del liceo viejo, donde se celebraba, en medio de la alegría. Nos contó que tuvo que pagar la entrada, de paso ni le pararon, en su defecto, la mesa de honor reservada para los organizadores, estaba repleta de personas ajenas y oportunistas que nada tenían que ver con la organización. Cuando intentaron cobrarle la bebida al señor Antonio Dugarte, se armó las de San Quintín, dicen que hubo hasta tiros y se acabó la fiesta.
A pesar de esta situación, los hijos y amigos de Timotes, compartieron con sus familiares y amigos y disfrutaron al máximo de las diversas actividades preparadas para tal celebración, la cual está registrada en los anales de nuestra historia local.
Segundo Retorno a Timotes
La directiva encargada de llevar adelante el II Retorno o reencuentro de los hijos y amigos de Timotes, se constituyó con tiempo y fue presidida nuevamente por el politólogo Antonio Dugarte, quien acompañado por un buen grupo de voluntarios, planificaron las actividades para los días 26, 27, 28 y 29 de diciembre de 1991.
Los actos en Timotes, comenzaron con el bautizo de un primer afiche, alusivo al evento, jornada que se llevó a efecto, a inicios del mes de octubre de 1991, en el parque Las Flores, sector la avenida, donde se observa un hermoso monumento a la timoteñidad, muy al estilo de la geométrica indígena, resaltando el escudo de armas de la ciudad de Timotes. Dicho afiche, fue bautizado en acto especial, con bebidas populares como leche e´burra y mistela. Al acto asistieron las autoridades municipales, presididas por la profesora Mary Nava Montilla, alcaldesa del municipio, así como invitados especiales, organizadores, músicos y pueblo en general. El afiche titulado: II REENCUENTRO DE LOS HIJOS Y AMIGOS DE TIMOTES, contiene el siguiente escrito donde destaca:
“No es aquella vieja loma, frente al pueblo, peinada en ciertas partes por el cuero tieso, juguete proletario de hace muchos años y de todos…
Ya no es el copetón, la torcaza o el niguás que pasaban rozando nuestras cometas con multicolores colas, algunas con hojillas disfrazadas con evidentes intenciones no santas…
Ahora la luz del “otro lado”, nos alumbra noche y día, y los espantos se fueron a otros sitios y lugares, no escuchándose ni siquiera el silbido de la inmortal Llorona…
Y el otrora imponente Motatán, venido a menos por prácticas y añejas costumbres equivocadas en sus nacientes…
Ni serenatas ni sancochos de gallina robada, ni amaneceres injustos en el “del medio”, por cuestiones simples y baladíes…
Ahora te recibe un Timotes diferente, ajeno, trastocado, inconocible y grande…
Muchachos y muchachas descendientes de los que ya partieron o de los que se han quedado aquí, enraizados y pegados a la tierra, luchando a diario, trabajando duro, entre sueños y esperanzas… Universitarios, Técnicos, campesinos, con melenas increíbles encaramados en veloces “Susuquis” y “Samurayes” con ensordecedores “payonares” y costales repletos de hortalizas, que han superado antiguas pobrezas y limitaciones.
Pero es el mismo terruño, el mismo pueblo, con su torre empinada al infinito, con su iglesia compartiendo fé, con sus mismas calles, mudos testigos de historias de viejos caminantes, dejando en sus aceras, aleros y ventanas, alegrías, tristezas y dolores…
Es el mismo Timotes que hoy te recibe…
BIENVENIDOS”
(Afiche promocional, 1991)
El comité organizador, se encargó de motivar por diferentes vías, creando una gran expectativa entre los pobladores. Así, el periódico local “El Campesino”, ofreció una edición de gala, donde se daba la bienvenida a los hijos y amigos de Timotes. El día 26, se iniciaron las actividades con un amanecer mexicano que recorrió las calles y avenidas de Timotes, más tarde se realizó, el gran desfile inaugural que culminó en plaza Miranda, donde los organizadores y las autoridades municipales dieron la más cordial bienvenida a los hijos y amigos de Timotes. En ese desfile, hubo grupos culturales de varios estados del país y hubo parranda para todos. Se desarrollaron actividades deportivas y populares. Hubo una fiesta de gala, en el centro de acopio, donde se presentó la artista Diveana, la que resultó todo un éxito. El día 28 de diciembre, se celebró una sesión solemne conjunta entre la asamblea legislativa del estado Mérida y el concejo municipal de Timotes, donde se entregaron condecoraciones y reconocimientos, siendo orador del orden el poeta y escritor Don Pedro Pablo Paredes, quien ofreció sus letras para honrar el gentilicio timotense y destacar lo valioso de su gentilicio. Se celebraron sendas exposiciones de artistas populares timotense, recital de poesía andina y el bautizó de dos libros: “De San Jacinto a San Pedro Alejandrino” del Profesor Roberto Barrios y “Rasgando la Niebla” del escritor timotense Luis Alfredo “Tito” Rivas Mazzei.
Por cierto, el II Retorno a Timotes, nos dejó un acontecimiento muy trágico que, a pesar de ser un hecho aislado, marcó nuestra historia pueblerina, ya que fueron los días difíciles cuando se cometió uno de los crímenes más horrendos del occidente del país, el crimen del Chino Iván Ocanto, acontecimiento traumático para nuestra sociedad que tuvo consecuencias impredecibles que dejaron huellas muy tristes en nuestro pueblo.