24. Esto Dicen de los Gobernantes
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Hubo un presidente del concejo municipal que decidió atender a su pueblo en audiencia pública. Eran aquellos los tiempos de las asociaciones de vecinos que traían su rosario de problemas al ente municipal. Nuestro flamante presidente, ordenaba a su secretaria que comenzara a pasar uno a uno, los citados. Había una comisión integrada por varios dirigentes comunitarios que venían muy molestos por no decir “arrechos”, se secreteaban y estaban dispuestos a insultar al gobernante pero este viejo zorro de la política, les aplicó su plan que sin duda funcionó para muchos. Antes de darle la palabra a la comisión, comenzaba por saludar muy respetuosamente, les nombraba parte de su descendencia y realizaba una serie de alabanzas sobre el comportamiento de algunos de sus familiares nombrados, luego comenzaba una larga historia del Timotes antañón, donde refería acontecimientos, personajes, anécdotas y diversidad de situaciones para concluir afirmando que el presupuesto municipal era muy bajo, que se recaudaba muy poco en impuestos municipales y que problemas había por todos lados y como el pueblo era tan sano, había familias donde amarraban las argollas de las puertas con caucho de pantaleta y nada pasaba. A esta alturas, los presentes sonreían, estaban calmados y cuando ya les preguntaba: qué se les ofrecía, pues sucedía que muchos olvidaban a que iban y ya no tenía sentido pelear porque había dicho tantas cosas que a muchos sensibilizaba y les daba hasta lastima incomodar al gobernante. Dicen que fue uno de los gobiernos más atrasados para el antiguo distrito Miranda.
Inolvidable aquel gobernante que se empeñó en construir un parque infantil en las mismas riveras del río Motatán. Increíble para nuestra gente la decisión, tanto que era motivo de conversaciones, agarrándose la cabeza, en diversos puntos del poblado. Ni los directores, ni sus propios afectos, ni sus jefes inmediatos, lo sacaron de la idea. Porfió y porfió que hizo que sus concejales le aprobaran recursos económicos para la obra, la cual incluía columpios, tobogán, asientos, rueda giratoria, caminerías en concreto armado y cercado. Efectivamente dicha obra se ejecutó a las orillas del rio pero duro lo que dura el agua en un cedazo, porque a la primera creciente del rio, se llevó el parque del cual quedó como recuerdo las lágrimas de tantos niños y el comentario inexplicable para nuestra historia popular.