25. Historia del Sector Salud
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El gobierno nacional gomecista, gestionó a mediados de 1910, durante el gobierno municipal de Don Manuel Araujo R., la adquisición de una casa para beneficencia pública, donde se brindaría atención a los necesitados. Con el propósito de reglamentar su funcionamiento y cumplir sus objetivos, el 08 de mayo de 1910, se reunieron en casa de Don Manuel Araujo y por excitación de los señores Presbítero Buenaventura Vivas, José Candelario Rodríguez y el mismo Manuel Araujo, un grupo de servidores públicos, hombres de bien, donde figuraron: Agustín Riveros, Ausencio María Peña, Claudio Corredor, Hilarión Araujo, Evencio Rodríguez, Paulino Lobo, Jesús María Espinoza, Florencio Uzcátegui B., Ulises Rojas, Paulino Lobo hijo y otros, para fundar la Sociedad Benefactora de Timotes, la cual tendría como meta promover y practicar la caridad “en favor de aquellos infelices, sin dolientes que tendidos en el lecho del dolor, o agobiados por el peso de los años, necesitaren de auxilios para sobrellevar su pesada existencia”. Dicha sociedad quedó constituida de la siguiente manera: presidente, Don Manuel Araujo; vicepresidente, Ausencio María Peña; tesorero, Evencio Rodríguez; secretario de actas y correspondencias, Jesús María Espinoza y suplente, Florencio Uzcátegui. (Sociedad Benefactora. EN: El Pordiosero. Nª 2, Timotes, 1º de junio de 1910, pág. 2).
A partir de junio de 1910, la sociedad benefactora inició sus funciones filantrópicas, por lo cual la casa de beneficencia, empezó a recibir toda clase de personas: enfermos, ancianos, méndigos, viudas, huérfanos, impedidos, desvalidos y otros, en fin, gente del pueblo agobiada por la pobreza y las enfermedades. Esta casa de beneficencia, junto a la sociedad benefactora, representan las bases fundamentales para que años más tarde, en el mismo sitio donde hoy funciona la casa de la cultura, se creará inicialmente un dispensario (año 1938), atendido por el mencionado Dr. José María Quintero, quien contó con el apoyo de la enfermera Eloína Peña y mas tarde, en los años cincuenta (siglo XX) originar el hospital Rafael Rangel, el cual se decretó designándo como director al Dr. Raúl Arellano. Obra de interés social, que se logró construir gracias a las gestiones del Dr. Jesús María Quintero Arellano, pionero de la medicina en Timotes. La municipalidad llevó a cabo la construcción, entregando tan importante centro de salud el 12 de octubre de 1938, durante el gobierno municipal que presidió Gumercindo Franco. Las huellas de estas importantes acciones son dignas de elogios, destacando que para 1958 era director el Dr. Miguel Eljuri, quien posteriormente fue sustituido por el Dr. Enrique Arellano; figurando como último director del hospital viejo, el Dr. Alberto Carrillo, toda esta gestión que contaba con los servicios de maternidad, hospitalización, emergencias, traslados, sirvió de inspiración para lograr, en la actualidad, otros beneficios en favor del colectivo timotense. No sabemos hasta cuando la vieja casona prestó sus servicios como centro de salud, lo que si es cierto que durante mas de cincuenta años funcionó como primer hospital de Timotes, brindando atención integral a nuestros habitantes.
En la década del sesensa del siglo pasado, en los albores de la democracían venezolana, hubo algunas interesantes diligencias que permitieron lograr la construcción del nuevo hospital de Timotes, el cual se levantó entre 1965 y 1966, en el sitio de Zaraza de Timotes, adyacente al antiguó cementerio municipal. Al respecto nos relata Don Pánfilo Briceño, para entonces síndico procurador municipal, en el gobierno que presidía Don Amador Rivas, que: “le hizo un planteamiento no formal al Dr. Edilberto Moreno, en visita a su padre, residenciado en la ciudad de Mérida, a lo que el Dr. Moreno, le prometió que si llegaba a gobernador, cumpliría con esa solicitud de la obra del hospital para Timotes”. Don Pánfilo Briceño, regresó con la inquietud, en la oportunidad que tuvo lo comunicó a los concejales, ya que se requería contar con terreno apto y con algo de dinero municipal para pagar el costo del terreno. Comenzaron las acciones para dar con un terreno y visualizado el mismo, le tocó a Eutimio Ramírez, converar con su dueño Don Florencio Uzcátegui, para entonces próspero comerciante y hombre público pero muy enemistado con la municipalidad por la pérdida de un juicio legal, quien al conocer la solicitud verbal de Ramírez, afirmó que para él no era problema vender si era una obra social de esa envergadura. La idea fue comunicada al síndico procurador y éste al reunirse con los concejales hizo el planteamiento oficial, el cual pasados los días, se concretó para bien de todos, quedando aprobado en sesión ordinaria de cámara municipal, fecha: 30 de junio de 1963, adquiriéndo la municipalidad, una extensión de una héctarea de terreno en el sector Zaraza, según documento protocolizado por ante la oficina de Registro Subalterno Público, con fecha 19 de septiembre de 1963, comprandole al mencionado Florencio Uzcátegui por la suma de 25.000 Bolívares. Efectivamente, en 1965, el Dr. Edilberto Moreno fue nombrado gobernador del estado Mérida y para alegría del colectivo timotense, ordenó maquinaria para los movimientos de tierra, a los fines de comenzar la extraordinaria construcción del hospital de Timotes. Los trabajos de construcción, según describe Pánfilo Briceño, estuvieron bajo la responsabilidad del maestro Epiménides Lobo, contando con personal de ingeniería, maestros de obra, albañiles y obreros, quienes pusieron todo su empeño para concretar la ansiada obra, la cual se concluyó a finales del año 1966 pero no pudo ser ni entregada ni inaugurada porque le faltaba el equipamiento respectivo. Esto ameritó otras diligencias para lograr equipamiento con camas y equipos médicos, siendo inaugurada bajo el nombre de hospital Rafael Rangel de Timotes, el 21 de marzo de 1967, siendo gobernador del estado Mérida el Dr. Edilberto Moreno; Presidente del Concejo Municipal del distrito Miranda, Joaquín Rivas Araujo; Ministro de Salud, Dr. Arnoldo Gabaldón; y Presidente de la República, Romulo Betancourt. El acto de inauguración, incluyó jornada protocolar, recibimiento del gobernador, por cierto de una tolda política, mientras el Concejo Municipal era de otra, por lo que el dircurso respectivo lo pronunció Pánfilo Briceño, síndico procurador municipal, en representación del partido acción democratica. Así comenzó la historia interesante del hospital Rafael Rangel de Timotes, en el sitio donde está levantado, con el tiempo se hicieron mejoras, se incluyó nuevo personal, siempre en procura de brindar atención médica integral a nuestros Ciudadanos y mas allá de nuestras fronteras municipales. En el período del Ing. Ibraim Ramírez (2000 - 2004), se realizaron algunas mejoras, la mas destacada fue la construcción de la residencia médica; durante el gobierno del Lcdo. Jesús María Espinoza (2004 - 2008), se realizaron mejoras en general y construcción de nuevos espacios como consultorios médicos en el área de preventiva, pintura en general y el inicio de la construcción del quirófano, que tardó para entrar en funcionamiento por falta de equipos y requerimientos técnicos; finalmente, durante el primer gobierno de José Concepción Rivera (2013 - 2017), se construyeron nuevas áreas, se amplió y se mejoró la parte física para que dicho hospital presentara otro aspecto. Gracias al apoyo de los gobiernos regionales, se concluyó, se equipó y se puso en funcionamiento el ansiado quirófano para realizar intervenciones quirúrgicas en bien del pueblo y se continúa mejorando cada vez mas con equipamiento, personal médico, suministro de medicamentos e insumos médicos y con la implementación de diversidad de programas en materia de salud que hacen de nuestro hospital el principal centro de salud de la zona.