26. Cronicario Cultural
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TIMOTES EN EL IMAGINARIO DEL 2015
Desde la torre frontera de la iglesia, se derraman constantes y sonantes, hermosas melodías para deleite de propios y extraños que a toda hora, invaden los históricos espacios de la plaza principal. Muchos lugareños y transeúntes, constatan que en su reloj de pulsera o en la pantalla de su teléfono digital, se refleje la misma hora que marca el reloj de la iglesia (basílica menor) y que precisa con sendas campanadas. Los borrachitos en los bulevares se deleitan saboreando, a escondidas, un trago de anisado y piropeando las hermosas damas que a todas horas cruzan en distintas direcciones este genuino territorio que marca nuestra vida. Todos, parecen cuidarse de los motorizados que violentos, se desplazan por las avenidas principales, mientras parejitas de adolescentes protagonizan sendos cuadros amorosos, en los mismos espacios, sin pararle a las autoridades ni a los comentarios, menos sonrojarse ante el paso de algunas beatas que buscan afanosas, persignándose asombradas, los sagrados recintos para elevar sus oraciones por la salvación de todas las almas. Los ruidos se nutren, aumentando su intensidad mientras equipos de sonidos desde los centros comerciales amplían la señal de emisoras locales que ofrecen musicales y publicidad variada. Taxistas van, taxistas vienen con gente estresada y atrapada en su propio mundo que no tienen tiempo para nada y reniegan por todo.
Esta generación de timoteros, es una nueva descendencia, surgida al calor de la dinámica económica que genera la comercialización de hortalizas, por lo que no es raro convivir con extraños, emigrantes de diversos tipos y costumbres incomprensibles, venidos desde otras tierras, que poco a poco fueron conformando la nueva población timotera con su genuino perfil, con acentos distintos a los usados por nuestros padres y con valores distintos que ponen en peligro la identidad gloriosa que nos ha enaltecido durante siglos. Sin duda que esto, ha permitido la coexistencia entre gente laboriosa, ingenua y humilde con gente de otra calaña donde no escapan los hombres y mujeres de buenos sentimientos y solidaridad plena pero donde también se cuelan algunos “picaros”, estafadores y vividores, lo que se percibe en los diversos casos de estafas y “tracaleos” que a diario suceden.
Dicen que si multiplicamos los kilogramos de hortalizas que producimos, a diario, por 10 bolívares como precio promedio por kilogramo, la cifra de dinero en movimiento, es altísima, lo que da una solidez económica a Timotes, convertido en el principal centro de comercialización y producción de productos agrícolas perecederos de toda la región andina. De allí que sea común observar, a toda hora, para arriba y para abajo, repletas de hortalizas, las camionetas tritón ford o super duty o las NPR o las toyoticas, en señal del progreso económico que ostentamos. De allí que las colas sean interminables en las entidades bancarias, una constante de la que nadie se queja porque lo importante es el movimiento económico y la circulación permanente de dinero.
Ese es Timotes en 2015, laborioso y emprendedor en las horas del día, rumbero y derrochador en las horas de la noche. La vida nocturna adquiere visos de sorpresiva y peligrosa, se dan apuestas grandiosas en los juegos de azar, bandas armadas se pasean por sus espacios controlados, circula la droga en diversas partes, borrachitos y consumidores se ven apresurados en busca de lo suyo, homosexuales y lesbianas actúan libremente, perdieron el pudor y hasta protagonizan escándalos, casi nadie conversa porque cada quien está pendiente de su móvil telefónico y por consiguiente de lo que ofrecen las redes sociales. Es normal que los humildes trabajadores, muestren sus equipos telefónicos de última generación porque trabajan para eso y mucho más.
Hay construcciones por todas partes, que dan muestra del desarrollo vertical de las nuevas estructuras. Algunas rompieron con las reglas arquitectónicas y se convirtieron en iconos del mal ejemplo, según los entendidos en la materia pero con la función de albergar tantas familias del Timotes actual, por cierto, ya pasamos de 20 mil personas los que habitamos este paraíso y sus caseríos. Entre dichas construcciones, contamos con más de diez centros comerciales tan modernos como los de la ciudad cosmopolita donde unos cuantos paisanos hacen de las actividades comerciales y productivas su ritual preferido para progresar y avanzar en prosperidad permanente. Quiere decir que los timoteros, estamos al día con todo y siempre al ritmo de las modas acertadas y extravagantes sino preguntémosle a los jóvenes adolescentes que exhiben orgullosos sus pircins, zarcillos o pendientes y tatuajes de todo tipo. Este crecimiento urbanístico ha sido empujado por la abundancia de dinero y por el aumento de la población, lo que también ha generado mayor consumo de agua potable, que se hace insuficiente cada día más, de allí los cuestionados racionamientos de agua en el centro urbano de Timotes y el alto costo de la vida en el terruño. No es secreto que aquí todo cuesta el doble, haciéndose difícil sobrevivir en este territorio, afortunadamente hay suficiente dinero circulante y nuestra gente cancela lo que sea por tener a tiempo sus productos de primera necesidad y algunos bienes suntuosos. Qué si tenemos colas en nuestro pueblo, claro 2014, 2015 y 2016 fueron años de dificultades en cuanto al abastecimiento y por consiguiente de las mayores colas para todo. Las coyunturas nos llevaron a eso y mucho más. Desabastecimiento artificial o inducido que generó especulación y acaparamiento, gente del pueblo aprendió a robar a sus familiares y amigos, no importa vínculo consanguíneo ni de ningún tipo, lo más importante es lucrarse y obtener ganancia fácil pero es interesante dejar plasmado que siempre hemos convivido con las colas, veamos: colas en las agencias bancarias para cobrar o pagar servicios y nadie se queja, colas en consultorios privados y nadie dice nada; colas para espectáculos públicos y todos tranquilos; colas en peluquerías y en paradas de transporte y todos conformes y pare usted de contar amigo lector.
Este es Timotes en 2015, con nuevas especies de aves migratorias venidas desde otras tierras para refugiarse entre nosotros; con basura por todos lados, porque como ciudadanos lanzamos desperdicios por todas partes, contribuyendo a contaminar y ensuciar los espacios públicos; con un clima muy cálido, producto de los cambios climáticos. Este es Timotes y nosotros, timoteros, timoteños o timotenses de cepa, sus actores principales para cumplir nuestra obra, vivir experiencias y convivir de la mejor manera para tener qué contarle a las generaciones venideras.