ParameríasEl páramo, lo más bello de Venezuela

Los Encantos del Páramo · Nº 5

Lucía y el Niño de Oro

En una tarde de lluvia, el abuelo le cuenta a Lucía la historia del Niño de Oro: un niño que bajó del páramo empapado y llegó a la casona de Mamá Chica, en La Lagunita. Ella lo cuidó con cariño, y desde entonces en esa casa nunca faltó nada.

  • Lucía8 años, pregunta todo y lo anota en su libreta
  • El abuelocronista de Timotes, cuenta la historia del pueblo
Mírala en video · 2:33
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  1. Una tarde de lluvia, Lucía y su abuelo están sentados bajo el alero de una casa de adobe; un Mucujoe se resguarda bajo una hoja.

    ¡Cuánta lluvia, abuelo!

    1/8Hoy

    El abueloEn una tarde así, dicen, bajó del páramo el Niño de Oro.

  2. Un niño pequeño y rubio baja solo por un camino de piedras del páramo, entre la lluvia y la neblina.2/8Una tarde lluviosa

    Dicen que una tarde muy lluviosa bajó del páramo un niño. Quienes lo vieron de lejos creían que era de oro, pero entre el agua y la neblina su figura se perdía entre las ramas.

  3. Bajo la lluvia, el niño empapado llega a la puerta de una casona de adobe y teja; Mamá Chica abre y lo recibe con los brazos abiertos.3/8La Lagunita

    Empapado, llegó a una casona grande de La Lagunita. Allí vivía Mamá Chica, que le dio refugio. No era la primera vez que cobijaba a un viajero: le buscó ropa seca y le dio de comer.

    Lucía¡Qué buena era Mamá Chica!

  4. De noche, junto al fogón de barro y piedras, Mamá Chica le da una taza de sopa al niño, que señala hacia la ventana y las montañas.4/8Junto al fogón

    Era un niño muy catire, de piel colorada, y hablaba poco. Cuando le preguntaban de dónde venía, decía que de la laguna, donde vivían sus padres, y que el agua desbordada por tanta lluvia lo arrastró hasta unas piedras grises.

    El abueloNadie le creía: pensaban que eran cosas de niño.

  5. En una cocina antigua llena de papas, maíz, pan y frutas, Mamá Chica enciende una vela y el niño rubio brilla con una luz dorada.5/8La abundancia

    Desde que llegó, en la casona hubo de todo en abundancia. Y de noche, cuando Mamá Chica encendía el fogón o una vela, veía que su piel brillaba como el oro. Pero no decía nada: como sufría de la vista, creía que se equivocaba.

  6. Después de la lluvia, Mamá Chica y el niño, tomados de la mano, miran cómo unos arco iris bajan a tocar el agua de una quebrada.6/8Los Arcos

    Cuando llovía, los Arcos aparecían a beber agua en las quebradas cercanas, y enseguida desaparecían. Mamá Chica se encariñó tanto con él que empezó a llamarlo Niño de Oro.

  7. Bajo la lluvia, el niño sube solo por el páramo, entre piedras y frailejones, hacia una laguna entre la neblina.7/8Montaña arriba

    Hasta que un día muy lluvioso, el niño salió montaña arriba y se perdió entre pedregales y frailejones. Cuando pasó el invierno lo buscaron por los páramos de Las Siete Lagunas, pero nadie lo encontró.

    Lucía¿Y adónde se fue?

  8. Ya no llueve: un arco iris se levanta sobre una laguna del páramo; Lucía sonríe con su libreta y el abuelo señala la laguna.

    ¡Mamá Chica le dio un hogar!

    8/8Hoy

    Lo único cierto es que el Niño de Oro vivió con Mamá Chica un buen tiempo.

    El abueloYo creo que volvió a la laguna, con sus padres. Y en la casona quedó el cariño.

Para la escuela

Después de leer la historieta, responde con tus palabras. Luego colorea el dibujo.

  1. ¿Cómo estaba el tiempo la tarde en que bajó el niño del páramo?
  2. ¿Quién le dio refugio, y en qué lugar?
  3. ¿Cómo era el niño?
  4. ¿De dónde decía que venía?
  5. ¿Qué pasó en la casona desde que llegó el niño?
  6. ¿Qué veía Mamá Chica cuando encendía el fogón o una vela?
  7. ¿Qué nos enseña Mamá Chica?
Respuestas para el docente

1. Llovía mucho. 2. Mamá Chica, en una casona grande de La Lagunita. 3. Muy catire, de piel colorada; hablaba poco. 4. De la laguna, donde vivían sus padres, dueños de esos páramos. 5. Hubo de todo en abundancia. 6. Que su piel brillaba como el oro. 7. Respuesta libre: a recibir con cariño a quien llega, a compartir lo que tenemos, a cuidar a los niños.

Una carta para el Niño de Oro

Imagina que eres Mamá Chica. Escríbele una cartita al Niño de Oro para contarle cómo está la casona desde que se fue. ¿Qué le dirías? Puedes dibujar la laguna donde viven sus padres.

Dibujo para colorear: Mamá Chica y el Niño de Oro, tomados de la mano junto a la casona, miran los arco iris en la quebrada.
Para colorear