Los Encantos del Páramo · Nº 2
Lucía y los Mucujoes
En el páramo, alguien llama a Lucía por su nombre, pero no hay nadie. El abuelo le cuenta quiénes son los Mucujoes: el cacique Muscaguaní y sus compañeros, que subieron la montaña a pedir lluvia y se convirtieron en el espíritu de la lluvia.
Lucía8 años, pregunta todo y lo anota en su libreta
El abuelocronista de Timotes, cuenta la historia del pueblo

¡Abuelo! ¿Quién dijo mi nombre? Aquí no hay nadie.
1/8Hoy
Fueron los Mucujoes, los cuidanderos del páramo. Te voy a contar de dónde vienen, como lo escribió el cronista en su libro «El Encanto de los Encantos».
2/8Hace mucho tiempoCuenta la tradición que, hace mucho tiempo, los Timotes vivieron un verano larguísimo. Sus campos, antes verdes y prodigiosos, se secaban: les hacía falta el agua.
3/8Mesa de MucumbásDurante noches enteras se reunían en la Mesa de Mucumbás. El Gran Piache ofrecía ovillos de algodón a los Dioses de la Montaña, entre sonajeras y fotutos. Pero no llovía.
¿Qué es un fotuto?
Un instrumento que se sopla, como una trompeta.
4/8La montañaUna noche, un cacique llamado Muscaguaní se ofreció a subir la montaña para buscar al Dios de la Lluvia. Lo siguieron una veintena de jóvenes de Los Chijós, Los Mucumbás, Los Mucuxamán y Los Muarcé, abriéndose paso entre ramas y troncos, bajo la luz de la luna.
5/8La nube de coloresAl amanecer, una nube grandiosa y de muchos colores los envolvió, y sintieron que viajaban hasta el alto páramo, a la Piedra Sagrada, donde aguardaban los dioses.
¡Una nube de colores!
6/8El Arco MayorEntonces apareció el Arco Mayor. Un ventarrón los elevó por los aires, entre arcos pequeños y grandes por todos lados, y Muscaguaní y sus compañeros se convirtieron en inquietos Mucujoes: el espíritu de la lluvia.
¡Se volvieron lluvia!
7/8La lluvia buenaDesde entonces llovió en abundancia, renacieron los manantiales del Mucusundú y hubo buenas cosechas. Cada año, con la tercera luna, los Timotes lo recordaban cantando:
«Camina Muscaguaní, a la montaña, a la selva. Camina Muscaguaní, buscando la lluvia buena».
¡Gracias, Mucujoes! Yo también voy a cuidar el páramo.
8/8Hoy
¡Abuelo, se vino la lluvia con viento!
¡Está parameando! Son los Mucujoes, que cantan y ríen en la lluvia. Cuidan el páramo por encargo del Arco, y dicen nuestro nombre en el viento.
Para la escuela
Después de leer la historieta, responde con tus palabras. Luego colorea el dibujo.
- ¿Por qué estaban preocupados los Timotes?
- ¿Dónde se reunían, y qué ofrecía el Gran Piache a los Dioses de la Montaña?
- ¿Quién se ofreció a subir la montaña, y a quién iba a buscar?
- ¿Qué los envolvió al amanecer, y a dónde los llevó?
- ¿En qué se convirtieron Muscaguaní y sus compañeros?
- ¿Qué dice la gente cuando ve la lluvia con viento en lo alto de la serranía?
- Los Mucujoes cuidan el páramo. ¿Qué puedes hacer tú para cuidarlo?
Respuestas para el docente
1. Porque vivieron un verano larguísimo y sus campos se secaban. 2. En la Mesa de Mucumbás; ofrecía ovillos de algodón. 3. El cacique Muscaguaní, con una veintena de jóvenes; iba a buscar al Dios de la Lluvia. 4. Una nube grandiosa y de muchos colores; los llevó al alto páramo, a la Piedra Sagrada. 5. En Mucujoes, el espíritu de la lluvia. 6. «¡Está parameando!». 7. Respuesta libre: no botar basura, no hacer fogatas, no arrancar frailejones, cuidar las lagunas y los manantiales.
Canta «Camina Muscaguaní»
Así lo cantaban los Timotes cada año, con la llegada de la tercera luna: «Camina Muscaguaní / a la montaña, a la selva. / Camina Muscaguaní / en noche de luna llena. / Camina Muscaguaní / buscando la lluvia buena. / ¡Oh! Grandioso Muscaguaní. / Un Arco vino veloz. / Grandioso Muscaguaní. / Una nube lo envolvió. / Grandioso Muscaguaní. / En lluvia lo convirtió. / Muscaguaní es Mucujo. / Muscaguaní en ventarrón. / Muscaguaní es agua fresca / y con nosotros se quedó».
