ParameríasEl páramo, lo más bello de Venezuela

Andrés Eloy Blanco en Timotes · 9 de 9

Recuerdo de Andrés Eloy Blanco

Jesús María Espinoza Marín · unos 4 min de lectura

El Pueblo

Era un pueblito en el páramo
Con casonas desoladas,
Con ventanales y ánimas,
Con membrillos y granadas.

Era un pueblo de silencio
con sus calles empedradas,
con una plaza de historias
y pensamientos y dalias.

Era un pueblo en la montaña
Con candiles como lágrimas
Donde los jefes civiles
A punta de plan, ablandan.

Era un lugar de mujeres
Bellas como las acacias,
De costumbres coloniales,
Atractivas y con gracia.

Un Paraíso en los Andes
De guerreros y compadres
Que escuchan la serenata
Del Motatán cuando pasa.

Un paraje de posada
Con una noble peonada
Que saludan respetuosos
Al viajero cuando pasa.

La iglesia lo identifica
su calle real lo consagra
Porque corre caprichoso
El líquido que nos salva.

Del histórico cequión
Toman antañonas damas
Mientras el fiel azulejo
Canta y salta entre las zarzas.

Su Gente
En este bello paraje
Suenan alegres campanas,
Monseñor Buenaventura

Lleva la santa palabra.
Y mientras crece la espiga
Para entregarse dorada,
En la escuela federal

Se forma la muchachada.
Ya el bodeguero revisa
Víveres y misceláneas,
Mientras el humilde arriero

descarga sus esperanzas.
Las viudas entregan flores
entre oraciones y lágrimas
mientras se arriman las beatas

a san Antonio de Padua.
Se aburren los funcionarios
porque nunca pasa nada
solo el borracho perturba

la quietud con su palabra.
Angelicales mujeres
Exhiben belleza innata,
Al tiempo el enamorado

Tributa su serenata.
Viene la fiesta del Carmen
Entre pólvora y cantata,
Celebran a las Mercedes

Por tal una velada.
Llega el Viejazo, señores!
Con añoradas hazañas,
Mientras el buen «hinojao»

Lo sacan de la montaña.
El impotente paisaje
Luce traje de esmeralda
Y la gente campesina

Floreados y blancos de hada.
Hay personas de valor
Y poetas distinguidos,
También locos o mendigos.

Y niños con buen color.
Este terruño no escapa
A visita de Doctores
Que casi siempre se empapan

De los problemas menores.
Se percibe en un instante
La inmensa paz del poblado
Que recibió con agrado

Al insigne visitante.
El poeta y su tiempo
De metáforas repleto
Y con mis versos de hoy,

Me inclino con gran respeto
Para hablar Andrés Eloy.
Por poco mi pueblo olvida
Mil presos encadenados

Que allá dejaron sus vidas
Por declararse contrarios.
Son tiempos de tiranía
Y un General medio bruto

Sembraba terror y susto
En los hijos de María.
Aquí llego confinado
Un Cumanés, Gran Poeta.

Pero ni leyes ni letras
le bastaron al tirano.
Viene de la oscuridad
De un miserable castillo,

Donde los pesados grillos
Lo marcaron sin piedad.
Cómo olvidar el dolor
De tanto inocente junto,

Pesadilla con tambor
Fue protesta cual tributo.
Aquí paso largas horas
Contemplando el horizonte,

Aquí detallo los montes
Donde dominan las sombras.
Se asoma por la ventana
De la admirable posada

Su estadía está controlada
Por autoridad tirana.
Sale de prisa cual llanto
Con papeles bajo el brazo,

Caligrafía de un plumazo
Sus palabreos y sus cantos.
Y si puede los recita
Con graciosa precisión,

La libertad necesita
Alma, vida y corazón.
Son los versos de un poeta
Porque su ejemplar historia

Arranca lágrimas ciertas.
Aquí estuvo condenado
Eternizando sus versos
Como ignorar sus recuerdos,

Poeta sacrificado.
Armado de poesía
Proclamó la libertad,
Combatió con gallardía

Por nuestra felicidad.
Es el Poeta laureado
Que con dolor admiramos,
Con su limpieza de manos

Lo vemos reivindicado.
En este pueblo de historias
Dejó sus huellas marcadas:
Luz Caraballo encumbrada

Y poesía para su gloria.
Se fue con Pedro María
Una mañana venteada,
Soñaba todos los días

Con su patria liberada.
Se entristeció el frailejón
De riscos cordilleranos,
Y el copetón de verano

No canta en el Uvitón.
Porque el poeta mayor
-dejando letra y canciónse fue a preguntarle a Dios
por los angelitos negros.

Gran poeta Andrés Eloy
Versos escribiste ayer,
Más no lo puedo creer
Parecen versos de hoy.

Timotes te vio dichoso
Y logro escuchar tu voz
Ibas triste y silencioso
Como el trigo ante la hoz.

Gran poeta Andrés Eloy
Tanto exilio y sufrimiento,
Tanta cárcel y tormento,
Parecen cosas de hoy.

Gigante de las letras,
Creador fecundo,
Tu poema es peregrino
Por caminos del mundo.

Recuerdos de Andrés Eloy
En las calles empedradas,
Esa tu linda alborada
¡Cómo la extrañamos hoy!

En un pueblito del páramo,
De sentimiento y mensaje,
Te rendimos homenaje
¡A cien años de tu luz!

Jesús María Espinoza Marín
Cronista Oficial del Municipio Miranda