Escritos del Cronista HonorarioChronicle
Poetas de mi tierra
Homenaje a dos poetas timotenses y a sus poemarios: «Casa de Recuerdos», de Luis Alfredo «Tito» Rivas Mazzei, y «Noches en Mesa Cerrada», de Jesús María «Chuma» Espinoza Marín. Escrito en 2010 y publicado ahora a ruego del autor.
Eduardo Villarreal AraujoCronista Honorario de Timotes

La casa de recuerdos hermosos y Las Noches en Mesa Cerrada, son de Tito y Chuma la alborada en recital de poemas novedosos. Bellas obras de poetas amorosos hijos natos de esta tierra amada inspirados en mágica corazonada alegría de lectores numerosos. Regia la obra de Tito y Chuma tan pletórica y tan sazonada Oro fino en sus quilates suma. Cada estrofa crece como la espuma hallándose a todo trance timotisada de bellezas sin igual como ninguna.
Listen to the chronicleNarración sintetizada, es-VE · 8:41
A ruego de Don Eduardo Villarreal Araujo, Cronista Honorario de Timotes, sale a la luz pública este escrito en Homenaje a dos Poetas Timotenses, en ocasión de la publicación y lectura de sus poemarios, que escribiera hace casi dieciséis años. Tito Rivas, se adelantó en el viaje hacia la eternidad mientras Chuma Espinoza está con nosotros cumpliendo sus funciones de Cronista Oficial. El escrito goza de vigencia y helo aquí.
Quienes nacen con la intención de poetizar, desde niños, buscan ansiosos los motivos y referencias donde anclar la nave de ideas y pensamientos que navegan en su numen.
En realidad quienes se desvelan en el quehacer literario poseen la consistencia de una virtud de las más hermosas y exquisitas de la existencia humana. Todo timotense que por suerte encuentre en su camino a Casa de Recuerdos y a Noches en Mesa Cerrada, que son, nada menos que dos poemarios con categoría de joyas. Entonces urgid a hojearlos para extasiarse en su contenido, devoren con atención sus páginas, sintiéndolas como propias, dignas de prodigarles en mejor de los cariños.
Al leer a plenitud estos poemas se siente la satisfacción de embriagarse con ellos, disfrutar del tiempo libre, cultivar el espíritu y enriquecer el timotismo. ¿Quiénes son los creadores de Casa de Recuerdos y Noches en Mesa Cerrada?
Son dos amigos congéneres. Luis Alfredo Rivas Mazzei, de vieja guardia, y Jesús María Espinoza Marín, de nuevo cuño. Ambos de gran valía, hacedores de nobles huellas en la cultura de la patria chica y más allá!.
En cada pueblo y en cada época
la medida de los excelso está en los ideales
de perfección que se denominan genio,
heroísmo y santidad.
José Ingenieros
Don Luis Mazzei Segnini y Don Alfredo Rivas Carrillo, no eran genios ni héroes ni santos. Su excelsitud consistía en el dechado de pundonorosos abuelos. La conjugación de sus nombres le fue endosado al conspicuo nieto Luis Alfredo Rivas Mazzei.
Don Luis Mazzei Segnini, vino de su gloriosa Italia a radicarse en nuestro suelo patrio. Cuando se avecindó en Timotes, traía un bagaje de ideas, hábitos, costumbres y una hija dilecta y maravillosa. La jovencita y encantadora Clorinda.
Don Alfredo Rivas Carrillo, era el genuino paterfamilias, había constituido prolífero hogar con Doña Eloína Franco. En dicho hogar, de los Rivas Franco, el primogénito, era el galán Elio Amable.
Quiso el destino unir en feliz connubio al galán Elio Amable con la encantadora Clorinda. Entonces emergió el noble hogar de los Rivas Mazzei, y de cuyo seno vinieron a la luz del mundo, tres criaturas hermosas; Luis Alfredo, Sonia y Alice.
Con el transcurso de los años el niño Luis Alfredo, fue franqueando etapas y adquiriendo formación integral, y por cariño y popularidad su extenso nombre le fue condensado en pomposo seudónimo, tal como el que ostentaba José Buroz, famoso Mariscal yugoslavo. Tito.
En el seno del hogar, en la escuela “Canónigo Uzcátegui” y en el Liceo Militar “Jáuregui” de La Grita, Tito, maduró el perfil de hombre de bien. Luego egresó de la universidad de Los Andes, como hombre de leyes.
Residenciado en la Ciudad de Barquisimeto, contrajo nupcias con la distinguida dama larense Celsa Garmendia, del fruto de aquel amor nacieron; Luis Alfredo, Elio Marcial, Carlos Eduardo y Jesús. Cuatro varones que son la prolongación de la vida excelsa de los ancestros Rivas Garmendia.
El archiconocido y apreciado Tito, resalta en toda la comarca como hijo abnegado, hermano entrañable, esposo cabal, padre amoroso, abuelo consentidor, amigo incondicional y trabajador incansable.
Del paraíso de Los Andes a la Ciudad de los crepúsculos Tito, trajina en sus diarios afanes agrícolas, de jurista y de creador poético. Fértil es su numen, ágil la pluma y colmada de horizontes la imaginación. Presto al instante para poetizar a Dios, a la naturaleza y a los ancestros, a los genios, a los héroes y a los Santos.
Con laboriosidad de innato bardo ya la obra diamantina de Tito es prolífica y regia, pues en su escudo de hombre de éxitos se blasonan la escardilla, la toga y la pluma. Emblemas del agricultor, el abogado y el poeta.
Genio, heroísmo y santidad, inspiran los ideales, que según José Ingenieros, elevan la categoría intelectual. Y que más elevación intelectual puede tener quien ancla la nave del romanticismo en un poemario. Con esa inclinación nación Jesús María Espinoza Marín.
Quiso Dios formar un hibrido de andino con neoespartana, y en sagradas nupcias se unieron Mauro Omar Espinoza y Rosa Margarita Marín, de aquel querer vino al mundo Jesús María Espinoza Marín, con aureola de bardo.
Dispuso Jesús María, hacer frondoso su árbol genealógico y enlazó su vida para procrear y recibir, inicialmente, tres regalos del cielo: María Jesús Caribay, Jesús María y Andrés Rafael, y recientemente, a Guadalupe Sheherezade Espinoza Paredes.
Antes de Jesús María, hay cuatro generaciones de estirpe espinociana, señalero de timotisidad, de raigambre autóctona. El primero fue Don Francisco Becerra el tatarabuelo, docente; como docente también lo fue el bisabuelo y homónimo Don Jesús María Espinoza Becerra. De tercera generación fue el tío abuelo Don Guillermo Espinoza y de cuarta generación, en esa dinastía de nobles afanes docentes resalta la tía Magdalena de Araujo. Es por eso, que aquí se cumple el aforismo que reza: de raza le viene al galgo correr. En sus afanes intelectuales Chuma, maneja hábilmente los temas literarios. Con intención pedagógica vierte la idiosincrasia de nuestra gente en lapidarios versos. Y escribe: “Es costumbre en esta tierra / cambiar el nombre de pila. / Esta costumbre qué encierra / pues alegrarnos la vida”. Claro está, en nuestro pueblo es usual alterar los nombres de las personas para simplificarlos y hacerlos afectuosos y populares, tal como decir: L.A. Rivas Mazzei … Tito / J.M. Espinoza Marín … Chuma / J.M. Espinoza Becerra … Don Chuy / Eleuterio Villarreal … Don Teyo.
Amplios horizontes le aguardan a Chuma. Con sensibilidad de docente, él acentúa sus afanes de luchador social honrado. Sus inquietudes políticas están matizadas e pasión poética. Ese es Chuma, docente, político y poeta de diáfano y fecundo desempeño.
Apreciaciones
En el majestuoso ambiente de la casa solariega de los Rivas Franco, Tito ha fraguado uno más de sus tantos poemarios: Casa de Recuerdos, donde Hildebrando Rodríguez, definió con acierto las cualidades de nuestro rapsoda.
Coincidimos plenamente con Adelis León Guevara, al expresar sus opiniones sobre la obra de Chuma. Es muy significativo ese dejo subliminal referido a la pequeña república de Timotes, donde Chuma derrocha sus líricos versos de Noches en Mesa Cerrada.
Ambos poemarios, enriquecen la bibliografía timotense, atesorando vivencias, inspiraciones, inquietudes y pasiones, muchas pasiones que acreditan a Tito y a Chuma en la vanguardia de los poetas de mi tierra.
Los poetas y sus libros
Imágenes del original enviado por el Cronista Oficial.

Tito RivasRetrato que acompaña, en el original, la semblanza de Luis Alfredo «Tito» Rivas Mazzei. 
Casa de RecuerdosTapa de «Casa de Recuerdos», de Luis Alfredo (Tito) Rivas Mazzei. 
Chuma EspinozaRetrato que acompaña, en el original, la semblanza de Jesús María «Chuma» Espinoza Marín. 
Noches en Mesa CerradaTapa de «Noches en Mesa Cerrada»: poemas, varios autores, Colección de Autores Timotenses nº 7.